El movimiento telúrico - que se sintió en Florencia- ocurrió cuatro días después de otros dos sismos en la misma región. Por el momento, no se reportaron víctimas fatales.

Un fuerte terremoto de magnitud 6,6 se registró este domingo en el centro de Italia, indicó el Instituto de Geología estadounidense, cuatro días después de otros dos terremotos en la misma región. En Roma, el sismo se sintió de un modo mucho más claro que los registrados el pasado miércoles y tuvo una duración mayor, de aproximadamente unos veinte segundos.

El movimiento telúrico-- que también repercutió en Florencia y Nápoles -- tuvo lugar hacia las 3 de la madrugada, hora argentina, y su epicentro se situó a 6 km al norte de la pequeña ciudad de Norcia. Por el momento, no se reportaron víctimas fatales pero sí decenas de heridos y cuantiosos daños materiales, según las primeras evaluaciones de las autoridades de Protección Civil. La mayoría de los habitantes de las aldeas de la zona fueron evacuados.

El alcalde de Ussita, comuna situada a una veintena de kilómetros de Norcia, contó este domingo al canal de televisión Rainews que en su localidad todo lo que aún seguía en pie se derrumbó. Como tantos otros pueblos de la región, Ussita fue evacuado después de los dos terremotos del miércoles que provocaron numerosas destrucciones pero no dejaron víctimas.

En Norcia, situada en la región de Umbría, imágenes de la televisión italiana mostraron habitantes congregados en una de las plazas de la ciudad, envueltos con mantas. También se vieron edificios hundidos y la basílica San Benito, construida a partir del siglo XIV, estaba medio destruida. Según la leyenda, habría sido construida en el lugar del nacimiento de San Benito, fundador de la Orden Benedictina.

El sismo se sintió en gran parte de la península, incluso en Florencia donde los bomberos y la protección civil recibieron varias llamadas de los habitantes. En Roma, las autoridades cerraron el metro para efectuar verificaciones.

El miércoles dos terremotos de magnitud 5,5 y 6,1 sacudieron el centro de Italia. Un primer sismo en esta misma región dejó casi 300 muertos el 24 de agosto.