El aumento de la participación de más mujeres en el ámbito laboral no logró reducir la brecha en la participación igualitaria de ambos géneros en la actividad y el empleo. Según los datos relevados por el Indec en el segundo trimestre de 2016, un 47,2% de la población de mujeres se encuentran en actividad, lo cual es mucho menor en comparación al porcentaje de la población de hombres que alcanza el 69,6%.
La mayor tasa de actividad de mujeres se da en la franja entre 25 y 45 años, por lo que la brecha es mucho más grande en menores de 25 años que se insertan al mercado laboral y en personas mayores a 45 años. A nivel general, "el porcentaje de mujeres trabajando es menor, y la brecha también se nota en la duración de su trayectoria laboral, muchas mujeres suelen ingresar más tarde al mercado laboral y también se retiran antes, lo que profundiza esta tendencia" explica Daniela Chiarelli, Gerente Nacional de Selección de Bayton Grupo Empresario.

Además, la disparidad es también visible en otros aspectos, como la dificultad de acceso a cargos jerárquicos y las importantes diferencias en materia salarial. Las mujeres argentinas siguen relegadas a los puestos menos calificados y su acceso a los puestos jerárquicos es todavía muy limitado. Casi el 90% de las mujeres se desempeñan en el sector de servicios; siendo una de las áreas más destacadas el servicio doméstico, con un 19,6% (con un alto índice de trabajo no registrado), comercio y transporte con un 18,3%, y enseñanza con el 15,3%.

Embed
En el caso de los hombres se presenta una menor concentración, los servicios solo ocupan al 61,5%; con un 27,7% dentro del sector de comercio y transporte, un 17% en los sectores de electricidad, gas, agua & construcción, y un 16,1% en industrias en general. "La inclusión de las mujeres en la vida económica es clave para el bienestar y el crecimiento, debemos continuar trabajando para reforzar el rol de las mujeres dentro del mercado laboral, aumentando su participación y mejorando las condiciones y oportunidades a las que pueden acceder", destaca Chiarelli.

En algunos rubros, la diferencia es mucho más notoria, como el sector de tecnología, que se encuentra en continua expansión, y en el que existe una escasa participación de mujeres, ya que aún es percibido erróneamente como masculino. En nuestro país, el 90% de los estudiantes de sistemas son hombres, una tendencia que se replica a nivel global. Expertos en el tema indican que la solución está en el incentivo a las jóvenes a través de becas y mediante campañas de concientización que promuevan el estudio en áreas de ingeniería, matemáticas, ciencia y tecnología.