Un diputado bonaerense presentó un proyecto de ley para incorporar el aceite de cannabis a la lista de productos permitidos en la provincia de Buenos Aires para tratamientos de la salud.
La iniciativa del diputado bonaerense Marcelo Torres (Frente para la Victoria) propone que el aceite sea incorporado al vademecum oficial para que las obras sociales, las prepagas y las entidades de salud pública se vean obligadas a cubrir los tratamientos.

"Esta iniciativa surge de ver el dolor de tantas familias que luchan contra un sistema obsoleto que les impide acceder al tratamiento que les receta su médico. La ley no puede impedir el acceso de un paciente a un tratamiento cuyos efectos fueron comprobados hace más de 15 años; el Estado debe acompañar este proceso", explicó Torres.

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La iniciativa prevé la provisión de aceite de cannabis bajo receta médica para el tratamiento de enfermedades como epilepsia refractaria, cáncer, dolores crónicos, fibromialgia, glaucoma, esclerosis múltiple y "toda otra patología, existente o futura, que la Autoridad de Aplicación de la presente ley considere conveniente".

La presidenta de la comisión de Salud en la Cámara de Diputados de la Nación, Carolina Gaillard, acompañó a Torres en la presentación del proyecto bonaerense y explicó que la iniciativa a nivel provincial va en paralelo a las que se están tratando a nivel nacional.

"Lo nacional es una legislación de fondo que tiene que ver con diferentes aspectos: Autorizar la investigación, la producción, y darle una cobertura legal a las mamás que hoy cultivan para darle las medicinas a sus hijos", dijo Gaillard.

El médico Marcelo Morante participó de la presentación de la iniciativa y durante su intervención dijo: "¿Tenemos que seguir contando acerca de los beneficios que trae el aceite de cannabis en la calidad de vida de un paciente? Eso ya se comprobó en Canadá en el 2001. Es tiempo de que seamos serios como sociedad. Esto duele".

El proyecto presentado impulsa al Ministerio de Salud a establecer convenios con Instituciones de Salud, Universidades Nacionales, laboratorios públicos y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) para que se determinen las pautas y protocolos de investigación, seguimiento y producción para el uso del aceite de cannabis medicinal en tratamientos alternativos.