Pablo Micheli y Hugo Yasky encabezaron el acto central que se realizó en la Plaza de Mayo en contra del ajuste del gobierno de Mauricio Macri y del bono de dos mil pesos acordado entre el Ejecutivo y la cúpula de la CGT. Acusaron a la central obrera de aceptar que "la condición para el diálogo fuera la división del campo popular".

El titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, y el representante de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, cargaron este viernes con dureza y por igual contra las políticas del gobierno de Mauricio Macri y contra la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT), a la que acusó no tener "solidaridad de clase".

En el marco de su intervención en el acto de cierre de la marcha que protagonizaron las dos CTA y distintos movimientos sociales contra el ajuste y el bono de fin de año acordado entre Ejecutivo y la recientemente unificada CGT, Micheli denunció que "la CGT y el Gobierno más que un acuerdo lo que hicieron fue un pacto para dejar solos a los trabajadores".

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Además, aseguró que tras dicho pacto parecía que "se esfumaba la posibilidad del paro general" porque "la CGT hizo una lectura errónea de la subjetividad de los trabajadores, una lectura que los llevó a creer que con un bono en negro por 2 mil pesos alcanzaba, un bono que no recupera el poder adquisitivo del salario que estamos perdiendo, pero que sepan que el paro se sigue construyendo, que no desapareció". Y disparó contra la CGT: "No tuvieron solidaridad de clase"

Micheli también cruzó al gobierno de Macri, al que acusó de llevar cada vez más al pueblo a la pobreza, de aplicar un ajuste "en favor de los grupos económicos" y de distribuir de una manera cada vez más regresiva la riqueza.

"Esta plaza y todas las plazas del país dan cuenta de que acá no se ha cerrado ningún conflicto, que acá no hay acta ni pacto que pare la lucha de los trabajadores del país. El paro está vivo y lo vamos a seguir construyendo aunque no les guste a algunos compañeros que quieren pasar las fiestas tranquilos" concluyó Micheli.

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En la misma línea Yasky aseguró que tanto en la Argentina como en el resto de América latina "hay gobiernos que persiguen a los militantes populares porque hay revanchismo de clase, porque se quieren cobrar los 12 años en los que tuvimos la posibilidad de recuperar algunas conquistas".

"Vienen con espíritu revanchista, dicen que hay que hay que bajar el salario, reducir el poder de compra, que hay que hacer reformas laborales, dicen que este país no es competitivo por culpa del movimiento sindical. Hablan así, quieren revanchismo y desprecian a los trabajadores, a los movimientos sociales pero acá hay un pueblo que los va a parar" advirtió Yasky y disparó: "Se van a enfermar de las cervicales de tanto agachar la cabeza frente a sus amos del norte. Me da vergüenza que estos sean nuestros representantes".

"Los grandes medios tratan de mostrar una Argentina feliz, una Argentina en la que aumenta la venta de autos de alta gama, de champagne importado, de pedidos de visa para viajar a Miami. Esa Argentina es el reverso de la otra Argentina donde estamos nosotros. En esa otra Argentina bajó el consumo de leche, bajó el consumo de alimentos, bajó el consumo de artículos mínimos necesarios. Esa es la Argentina que ocultan" graficó Yasky.