Hillary Clinton y Donald Trump reforzaron el domingo su campaña en los estados decisivos para sus aspiraciones de llegar a la Casa Blanca, ya en el conteo regresivo para las elecciones presidenciales del martes.
La candidata demócrata Clinton cerró la jornada en Filadelfia, con un concierto de la cantante pop Katy Perry en su honor. "Estoy convencida de que vamos a enviar un mensaje, del este al oeste y del norte al sur, de lo que somos como país", afirmó.

El último sondeo, publicado en la madrugada del domingo por ABC/Washington Post da a Clinton una ventaja de cinco puntos porcentuales (48-43), aunque el promedio de encuestas da porcentajes más cercanos entre ambos candidatos.

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El aspirante republicano, por su parte, fue sorpresivamente escoltado del escenario en Reno (Nevada, oeste) por tres agentes de seguridad tras un confuso incidente en la audiencia.

El multimillonario de 70 años reapareció minutos después ante la alegría de sus partidarios, declarando: "Nadie dijo que sería fácil para nosotros, quiero agradecer al Servicio Secreto".

Se produjo un forcejeo en medio de la asistencia y tres agentes de seguridad evacuaron del escenario a Trump, protegiéndolo con sus cuerpos, pero una vez que un sospechoso fue sacado del recinto el candidato republicano reanudó su intervención.

Posteriormente el Servicio Secreto anunció que "ningun arma había sido encontrada luego de un registro completo del individuo y de la zona cercana". Medios de Reno indicaron, por su parte, que la policía local había liberado al sospechoso, arrestado luego de que alguien en la audiencia gritara "arma".

Florida, la clave

Clinton y Trump habían arrancado el día en Florida, un territorio fundamental para ganar la elección y donde los sondeos muestran a la exsecretaria de Estado con una delantera inferior al promedio de los márgenes de error.

En la localidad de Pembroke Pines Clinton interrumpió su discurso apenas siete minutos después de empezar, ante una lluvia torrencial que provocó la dispersión de los asistentes.

"Quiero ser la presidenta de todos, de aquellos que están de acuerdo conmigo y de los que no lo están, de los que han votado por mí y de los que no han votado por mí", dijo Clinton bajo la lluvia.

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La campaña de la exsecretaria de Estado aprovechó la jornada para burlarse de la intención de Trump de visitar 10 estados entre el viernes y este domingo.

"Parece que quiere ir a todas partes de una sola vez", dijo a periodistas el director de campaña de Clinton, Robby Mook.

Sin embargo, la misma Clinton sorprendió al anunciar a última hora una visita a Michigan y a Carolina del Norte el lunes, a pocas horas de las elecciones.

De su lado, además de Florida, el candidato republicano organizó en Wilmington (Carolina del Norte) un acto público literalmente a los pies de su avión, de forma de continuar su campaña inmediatamente después.

"En tres días vamos a ganar en el gran estado de Florida e iremos a la Casa Blanca", dijo el magnate
, acompañado de su esposa Melania.

El domingo el postulante republicano tiene previsto viajar a los estados de Iowa, Minnesota, Michigan, Pennsylvania y Virginia.

Ventaja mínima

Después de más de un año de discursos, escándalos, marchas y contramarchas, la campaña llega con Clinton aparentemente con una leve ventaja y con Trump empeñado en mantener la tendencia de reducir las diferencias.

De acuerdo con el sitio web especializado RealClearPolitics este sábado, Clinton tendría el 46,6% de las intenciones de voto contra 44,9 para Trump.

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En su campaña Trump atravesó ásperas polémicas y sobrevivió a varios y espectaculares escándalos, pero despedazó a todos sus adversarios en la interna del Partido republicano y muestra algo más de aliento en este sprint final.

No obstante, la exsecretaria de Estado, quien también tuvo que administrar su dosis personal de polémica en la campaña, es apuntada por la mayoría de los sondeos como la favorita de la disputa.

Pero la elección será ganada o perdida en el Colegio electoral. Con 29 delegados al colegio electoral, Florida es una porción importante de la torta política, aunque la necesidad de vencer allí es mayor para Trump.

El polémico millonario candidato tiene aparentemente asegurada la victoria en los estados tradicionalmente republicanos, pero para mantener viva la esperanza de un triunfo precisa ganar también en regiones donde los demócratas son fuertes o donde la disputa es muy ajustada.