El vino es un gusto adquirido por millones de personas en todo el mundo, pero es más o menos accesible dependiendo de las coordenadas donde vive el consumidor.
La capital de Corea del Sur, Seúl, se convirtió la ciudad donde es más caro comprar una botella de vino, de acuerdo con un informe del sitio The Economist Intelligence Unit (EIU). Por suerte, para los entusiastas locales, el conteo no incluye a la Argentina.

Adquirir un litro de vino en Seúl costó -y cuesta- un promedio de 25,43 dólares durante 2016, informó el sitio Area del Vino. Justo después de la capital surcoreana se encuentra Los Ángeles, Estados Unidos, donde la misma cantidad cuesta US$ 23,53.

En tercer puesto está la Ciudad de Singapur, capital de la diminuta república asiática de Singapur, donde el litro cuesta 22,40 dólares. El informe de la EIU compara no sólo el precio del vino sino también del kilo de pan, lo que hace que el Top 10 varíe de manera distinta si se consideran ambas variables.

Pero si sólo se le presta atención a los precios de los vinos, la cuarta "potencia" es Hong Kong, donde el litro cuesta 16,50 dólares. Justo después aparece Zürich, en Suiza, donde comprar una botella grande sale US$14,20 en promedio.

El sexto puesto del conteo de sólo vinos lo ocupa otra ciudad estadounidense: Nueva York. El precio de un litro de vino en la Gran Manzana ronda los US$14, mientras que en la capital británica, Londres, la misma cantidad tiene un valor promedio de US$12,50.

Una curiosidad aparte es que el kilo de pan en Londres es el más barato de las ciudades listadas con un precio de US$24,6 para alegría de los amantes de una buena picada. En Copenhague, Dinamarca, el litro de vino cuesta un promedio de US$11,57.

París aparece novena en el conteo con un valor de US$10,70 el litro, como corresponde a una ciudad con tradición gourmet (inventaron la palabra, después de todo), y para cerrar el listado Ginebra, en Suiza, ofrece vinos a un promedio de US$8 el litro.