Acaba de ser detenido y está acusado de en marzo pasado copar la localidad santafesina de Bernardo de Irigoyen y robar en una comisaría, un juzgado de paz, un banco y en la sede comunal.
La aprehensión se produjo cuando el hombre, de 44 años, estaba por realizar un trámite en el Juzgado de Paz situado en Sarmiento al 1500, del municipio de San Miguel del noroeste del conurbano, y fue interceptado por efectivos de la comisaría 1er. de Merlo.

Según las fuentes, durante los meses siguientes al asalto cometido en Santa Fe la Policía de esa provincia se dedicó a analizar escuchas telefónicas del acusado, en las que identificaron que iba a presentarse en el juzgado y se lo informaron a la fuerza bonaerense.

En poder del delincuente se secuestraron 8.500 pesos y dos teléfonos celulares, entre otros elementos personales, añadieron las fuentes.

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Tras la detención, el acusado quedó a disposición del Juzgado de Garantías 1 de San Martín, a cargo de Mariano Andrés Porto, quien en las próximas horas dispondrá su traslado a Santa Fe, donde se tramita la causa por el asalto.

Esta es la tercera detención que se realiza en el marco de esta causa, ya que los otros dos delincuentes que estaban prófugos fueron capturados en junio último en la localidad bonaerense de Loma Hermosa, partido de San Martín, durante una serie de allanamientos.

En esa oportunidad, los voceros indicaron que se les secuestraron unos 60.000 pesos pertenecientes al botín robado en Santa Fe, 700 dólares, un revólver calibre .38 y un cuatriciclo marca Honda, cuyo registro del motor se encontraba adulterado.

El copamiento y robos cometidos en Bernardo de Irigoyen sucedieron cerca de las 8.30 del 4 de marzo de este año, cuando al menos cuatro delincuentes entraron al pueblo en un Peugeot 206 y se dirigieron a la comisaría local, donde amenazaron y encerraron a los únicos dos efectivos que se encontraban de guardia.

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Tras quitarles las armas a los policía, los delincuentes robaron luego en el despacho del juez de Paz de esa localidad, asaltaron la sucursal del Banco de Santa Fe, donde también funciona el Correo Argentino, y por último robaron dinero en efectivo de la sede comunal del pueblo.

Mientras huían con el botín, de unos 250.000 pesos, el auto que utilizaban volcó en la ruta provincial 11, a la altura de la localidad de Coronda, donde se produjo un tiroteo con los policías que los perseguían.

En ese enfrentamiento uno de los ladrones murió tras recibir cuatro disparos, mientras que sus cómplices lograron escaparon en otro vehículo.