La mujer estaba a cargo de la pequeña pero no quiso resignar una noche con sus amigas. El exceso del alcohol le jugó una mala pasada.
Una mujer de Blackpool, en el Reino Unido, fue condenada este jueves a un año de cárcel por abandonar a la intemperie a una beba que, se suponía, estaba bajo su cuidado. La niña fue rescatada por un vecino que la encontró atada a su cochecito dado vuelta en el Watson Road Park

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Julie Gill, de 44 años, fue condenada después de que el juez Robert Altham determinara que la niña "podría haber muerto" de frío o asfixiada ya que estaba descalza, sin abrigo y boca abajo sobre la tierra de la plaza, informó el sitio Blackpool Gazette.

Según pudo averiguar la Policía, Gill estaba a cargo de la niña en la noche del 23 de julio pasado y decidió llevarla a un bar con sus amigas. Entre pintas de cerveza y tragos de vodka, la mujer -que había estado tomando alcohol en su casa poco antes de salir- quedó completamente ausente de sentido.

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Por eso, Gills ni siquiera tenía a la niña cuando llegó a casa de sus vecinos a las 4 de la mañana para reclamar que le dieran la copia de emergencia de sus llaves porque había perdido la suya.
El hombre que encontró a la pequeña también dio con la cartera de la mujer, donde estaban sus llaves y su billetera.