La Justicia del país africano ya había dictaminado que el dentista estadounidense Walter Palmer, que ejecutó al admirable ejemplar de felino, tampoco enfrentará cargos penales.
Las autoridades de Zimbabwe determinaron que Theo Bronkhorst, el organizador de la cacería en la que murió el león Cecil, no será juzgado por el papel que desempeñó en la muerte del admirable especimen, que generó el repudio mundial en julio de 2015.

Perpetua Dube, abogada de Bronkhorst, anunció que los cargos que pesaban sobre el organizador del safari "no se sostenían y por lo tanto serán a levantados" ya que "el juez estimó que los cargos, tal y como habían sido formulados, no acreditaban un crimen".

Bronkhorst estaba acusado de "no haber impedido una cacería ilegal" cuando el dentista estadounidense Walter Palmer se dispuso a ejecutar a Cecil, que se encontraba moribundo por intervención de los cazadores profesionales del safari.

Cecil era un macho maduro y dominante que tenía su propia manada, que luego de su muerte quedó en manos de su hermano. De melena castaño oscura (algo inusual para la especie), el león tenía un collar con GPS porque formaba parte de un estudio de la Universidad de Oxford.

El asesinato de Cecil conmocionó al mundo al punto tal que Palmer fue acosado tanto en las redes sociales como en su propio consultorio en Minnesota.