El matrimonio no quería que su única descendiente sufriera por su decisión, así que tomó todos los recaudos necesarios para evitar que ella los acompañara en la otra vida.
Un matrimonio sexagenario de Londres, en Gran Bretaña, se suicidó en su departamento pero no sin antes de dejarle un cartel a su única hija para evitar que se intoxicara ella también con el gas con el que se habían quitado la vida.

Martin y Catherine Joyce, de 68 y 66 años respectivamente, se suicidaron al aspirar gas en su casa del sur de Wimbledon en julio pasado, informó el sitio Daily Mail. La pareja dejó una nota pegada a una silla en la que se podía leer: "Pare. Peligro. Nos suicidamos usando gas".

Amanda Joyce, la única hija de la pareja, encontró en la cocina de la casa de sus padres una nota que decía: "Perdón por la cantidad de bolsas de ropa para donar al banco de indumentaria", escribieron. La mujer los encontró acostados en su cama, vestidos con sus pijamas.

Los investigadores del caso determinaron que los Joyce tenían una deuda de 87 mil libras (unos 110 mil dólares) producto de sus actividades en su empresa de desarrollo inmobiliario, Insignia Partnerships Limited, aunque vivían en un departamento de 1.5 millones de libras (aproximadamente 2 millones de dólares).