Un subcomisario de la Policía provincial fue denunciado por violencia de género ante Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad, por seis mujeres de la fuerza. "Se ensañó con nosotras", dijeron.
Según las denunciantes, el superior las agredía en forma constante por el solo hecho de ser personal femenino, y a dos de ellas, por haber reducido su jornada de trabajo de ocho a seis horas por ser madres les dijo: "Son unas conchudas, las típicas mujeres que tienen hijos para no trabajar. Son unas inútiles".

La información la publica el blog Policiales Ahora, quienes se comunicaron con la oficial principal Elizabeth Romero que relató que el sujeto en cuestión es el subcomisario César Acosta Marín, jefe de la comisaría Distrital Noroeste Matanza 5ta de Don Bosco, la misma en la que trabajaba Marcos Fernández, quien asesinó a los dos policías federales Andrés Oxance y Juan Carlos González el mes pasado en Atalaya, del mismo distrito.

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Romero explicó que ella y las otras cinco mujeres denunciaron a Acosta Marín ante Asuntos Internos, que aún no resolvió nada, pero a excepción de ella las demás fueron trasladadas a otras seccionales, ya sea por voluntad propia o por decisión del mismo subcomisario.

El problema es que esta oficial principal recibió este viernes en su casa una hoja la palabra CORTALA, pegada con letras de recortes de diarios.

"Este señor se ensañó con nosotras y ahora trata de hacerme quedar como loca. Él dice que recibe el apoyo del jefe Distrital y se jacta de estar en ese puesto por el secretario de Protección Ciudadana de La Matanza, Carlos Orsingher, y dijo que puso 50 mil pesos para poder estar en esa comisaría", contó la uniformada.

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Además, agregó: "Tengo mucho miedo porque él sigue siendo mi jefe y vivo cerca de la comisaría. Conmigo empezó el problema porque yo trabajaba seis horas en lugar de ocho por haber tenido un bebé y ser favorecida por el período de lactancia. Ahí fue cuando me dijo 'son unas conchudas, las típicas mujeres que tienen hijos para no trabajar. Son unas inútiles'. Es violento, maltratador y quiere inspirar miedo", sostuvo Romero.

Según contó Elizabeth, las otras oficiales de la Policía Bonaerense que denunciaron a este subcomisario ante Asuntos Internos fueron "la sargento Sonia Lucero, a quien logró trasladar, la oficial subayudante Carla Crispi, quien sufrió persecución y maltrato hasta que también la trasladó, la sargento Marianela Castellano, la capitán Ana María Cañete y la oficial ayudante Natalia Cabrera, quien pidió el traslado por cuenta propia y la mandaron a la Departamental Quilmes, luego de que ella comentó que era castigada psicológicamente por este señor".