Bruno de Carvalho, presidente del Sporting de Portugal, volvió a ser protagonista de la última polémica del fútbol luso, al mantener una pelea con el responsable de otro club que, al parecer, inició al lanzarle un escupitajo.

Sporting Bruno de Carvalho
El incidente tuvo lugar el pasado 6 de noviembre, cuando el Sporting venció por 3-0 al Arouca en un encuentro liguero que, al terminar, trasladó la tensión del partido a los pasillos de Alvalade, donde Carvalho y el presidente del Arouca, Carlos Pinho, se enfrentaron.

En un primer momento, el Arouca denunció que Carvalho había intentado agredir a Pinho, algo que los "leones" desmintieron tajantemente al asegurar que fue el responsable del Arouca quien abordó al presidente del Sporting cuando salía del baño.

La desagradable situación pareció quedar olvidada a los pocos días, pero la divulgación de unas imágenes inéditas del incidente, en las que parece que Carvalho escupe a Pinho y con ello desata el enfrentamiento, volvió a encender la polémica en Portugal.

Ante el aluvión de críticas, el Sporting emitió un comunicado en el que asegura que, "con todos sus defectos y virtudes", Carvalho es "un hombre urbano y civilizado que jamás" escupiría a nadie, "ni aunque se tratase de un cretino".

"Lo que se ve, es claro, es que el presidente del Sporting está fumando un cigarrillo electrónico. La única cosa que sale de su boca es vapor", agrega la nota.

Pero lejos de quedar zanjado el asunto con esta explicación, el propio Carvalho se pronunció en una rueda de prensa en la que subrayó que Pinho lo insultó gravemente y negó haberlo escupido.

"Asumo todo lo que hago, pero cuando el Sporting gana soy la persona más 'zen' del mundo. Con las cosas que oí, si el Sporting no hubiese ganado no sé si la cosa hubiese sido tan calmada", apuntó el polémico dirigente.