Diputados opositores, sindicalistas y empresarios advirtieron que el plan del gobierno de Mauricio Macri para eliminar el arancel del 35% a las importaciones de computadoras, notebooks y tablets generará una nueva ola de despidos. El gobierno apuesta a que baje el precio de estos productos.
Diputados nacionales del Frente para la Victoria-PJ y del Frente Renovador, junto a sindicalistas de la Unión Obrera Metalúrgica y empresarios del sector manifestaron este miércoles su rechazo a la decisión del gobierno de eliminar el arancel del 35 por ciento que rige para la importación de computadoras, notebooks y advirtieron que esa medida podría generar la pérdida de más de 10.000 puestos de trabajo.

El planteo se realizó en una conferencia de prensa que brindaron este mediodía en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo el presidente del bloque del FPV-PJ, Héctor Recalde junto al presidente de la comisión de Industria de la cámara baja, José Ignacio De Mendiguren (Frente Renovador) y el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y ex titular de la CGT, Antonio Caló.

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También, participaron referentes de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (Cadieel) y de la Cámara Argentina de Máquinas de Oficinas Comerciales y Afines (Camoca), así como los diputados del FPV-PJ, Axel Kicillof y Diana Conti, entre otros.

En la oportunidad, los diputados y dirigentes sindicales hicieron referencia a la decisión del Ministerio de Producción que anunció la semana pasada que a fines de marzo próximo se eliminará el arancel de 35 por ciento que rige para la importación de computadoras, notebooks, y tablets, con el objetivo de reducir el precio y mejorar la calidad de los productos.

En ese sentido, Caló advirtió sobre la "difícil situación" que atraviesa el sector y aseguró que en el rubro informático ya están afectados más de 4.000 trabajadores metalúrgicos y de otros gremios, a lo que se añade de forma indirecta personal vinculado a esa industria, lo que totaliza unos 10.000 empleados y no descartó, "si es necesario", pedir una entrevista con el presidente Mauricio Macri para advertir sobre la problemática del sector.

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"Está muy complicado. No hay inversiones ni ventas y no podemos competir con China o India", aseguró Caló.

Por su parte, De Mendiguren dijo estar "muy preocupado" por la situación de la industria y puso de relieve la necesidad de impulsar proyectos para defender los puestos de trabajo, al destacar que "todos los espacios han traído propuestas" en ese sentido, a la vez que precisó que desde la comisión que preside se aprobó un pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre la cuestión.

En una solicitada, las cámaras, sindicatos y empresas del sector industrial de informática advirtieron a Macri que es "su responsabilidad sostener la industria electrónica e informática, preservando las fuentes de trabajo y el empleo de miles de jóvenes" y dijeron estar "desconcertados y en estado de alerta ante el avance de iniciativas que favorecerían la importación de productos, causando daños irreversibles a los fabricantes nacionales".

"El cierre de las industrias no es el camino para resolver el nivel de precios a los consumidores, el Gobierno debe asumir su responsabilidad y trabajar junto a las empresas en reducir el alto costo estructural argentino, el cual afecta y hace inviable toda la industria nacional", aseguraron.

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