Los padres de dos ex alumnas de la Escuela Técnica N° 21 "María Auxiliadora" de Justo Daract fueron condenados por la justicia puntana a pagar una multa de 20 mil pesos por injurias proferidas en 2011 contra el director de ese establecimiento, a quien amenazaron de muerte debido a que las hijas de ambos habían reprobado los exámenes de fin de año.
Los condenados fueron identificados como Roberto Flores y Ariel Pasandi, quienes injuriaron y amenazaron de muerte al médico veterinario puntano Julio Ángel Luco.

Luco, que se desempeñó durante 40 años como director de la Escuela Técnica 21 "María Auxiliadora" de Justo Daract, 140 kilómetros al este de la ciudad de San Luis, recordó que el 20 de diciembre del 2011 fue insultado y amenazado por los padres de las alumnas que habían reprobado sus exámenes.

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El ex directivo fue notificado esta semana de la decisión del Superior Tribunal de Justicia de San Luis de castigar a sus agresores y manifestó sentirse reconfortado porque el objetivo de sue denuncia contra esos padres "era sentar un precedente que ayude a terminar con la violencia escolar y que otros colegas no pasen por estas situaciones".

"Tuve que esperar cinco años para que se dictara una justa sentencia, con el agravante que en primera instancia la jueza de Villa Mercedes, Nora Villegas, absolvió a los acusados por el delito de injurias, y acordó con ellos una ¨probation¨ que cumplieron con tareas comunitarias, para evitar el juicio por amenazas", explicó el médico veterinario.

"Por eso recurrí al Superior Tribunal de Justicia, quien revocó la decisión de la jueza y dictó una sentencia ejemplar", enfatizó el ex docente.

Las alumnas no sólo no aprobaron los exámenes finales, sino que habían quedado libres por la cantidad de faltas injustificadas acumuladas.


"Estos señores se presentaron en la escuela, y delante de docentes y alumnos emitieron una catarata de insultos y ofensas, y me amenazaron de muerte si no cambiaba las notas de sus hijas", rememoró el hombre.

Reflexionó que "hay muchos casos de este tipo en las escuelas y los docentes deben animarse a denunciarlos ante la justicia, y tal vez puedan recibir una mayor protección y los gobiernos tomar conciencia de estos peligrosos acontecimientos".