Pablo Jular fue expulsado en un encuentro por la Liga Regional de Fútbol de San Francisco (Córdoba) y nada lo hacía entrar en razón. Hasta que apareció Morena, que vive a metros de la cancha de Atlético Santa Rosa y lo sorprendió gratamente.
Pablo Jular se dio cuenta en el momento: la infracción estaba cometida y el árbitro se acercó hacia él. El juez metió la mano en su bolsillo, hurgó y encontró la dolorosa tarjeta roja. El jugador del equipo Atlético Santa Rosa fue expulsado en el encuentro ante Unión Laspiur, por la Liga Regional de Fútbol de San Francisco (Córdoba) y nada podía cambiarle el ánimo.

Hasta que apareció Morena, una nena de 9 años que vive con su mamá y sus cuatro hermanos en la cancha de Unión Derportiva Laspiur. De familia muy humilde, la pequeña recorre la vida sin zapatillas. Como vive a metros de la cancha, se hizo muy futbolera y casi que no se pierde ningún partido.

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La niña lo encontró tirado y enojado a Jular y le dio una clase sobre la vida misma: "Me senté solo y no quería hablar con nadie. Hasta que se me acercó la niña y me empezó a hablar y yo no le respondía. Ella me siguió hablando y me preguntaba qué me pasaba, por qué estaba mal, por qué me habían expulsado. Ahí me di cuenta que estaba haciendo las cosas mal".

"Cuando uno está en la cancha a mil no se da cuenta de lo que hace. Nosotros los grandes tenemos que dar el ejemplo, si nosotros no lo damos qué le podemos pedir a ellos que son chicos", le contó el jugador a Panorama Deportivo, el portal de Facebook del periodista Diego Gómez.

La pequeña Morena le pidió un regalo para su hermano, al que le gusta mucho jugar al fútbol. Como no podía entrar al vestuario, el jugador de Atlético Santa Rosa se sacó las canilleras y se las dio. El propio periodista que dio a conocer la foto y la historia a través de su facebook, también pidió ayuda para Morena y su familia.

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