Una mujer decidió dormir en las guardias de los hospitales de Tucumán, junto a su pequeño hijo de un año y medio, para protegerse de las agresiones que recibe por parte de su ex esposo.
Una mujer decidió dormir en las guardias de los hospitales de Tucumán, junto a su pequeño hijo de un año y medio, como una forma de protegerse de las agresiones y amenazas que recibe desde hace varios meses por parte de su ex esposo. El hombre la ataca aprovechando que las medidas de seguridad dispuesta por la Justicia vencieron.

La joven, de 24 años, asegura estar "desesperada" ya que la consigna policial que se le había asignado fue levantada y la orden de prohibición de acercamiento emitida contra el agresor es violada permanentemente.

Según contó, su relación con el hombre comenzó en diciembre de 2012 y, a pesar que las agresiones las sufrió desde un primer momento, ella decidió casarse y convivieron hasta el 30 de mayo de 2015, cuando él abandonó la casa donde vivían junto con el hijo nacido fruto de la relación.

La mujer ya denunció nueve veces a su ex esposo por violencia

Durante casi un año no tuvo noticias del hombre, quien reapareció hace algunos meses y comenzó a golpearla y amenazarla en forma reiterada.

En mayo la joven presentó la primera de las nueve denuncias realizadas en la Policía y en distintas fiscalías, y el agresor se calmó cuando la Justicia destinó un efectivo policial para que se quede en la puerta de su casa.

A fines de octubre, el policía que cuidaba su vivienda dejó de montar guardia y el agresor volvió a rondar la casa hasta concretar nuevas agresiones que incluso alcanzaron a familiares de la víctima.

Cansada de los golpes y las amenazas, la mujer tomó la decisión de instalarse por las noches en la guardia de un hospital de la capital tucumana, que no identifica por motivos de seguridad, para protegerse ya que en ese lugar hay movimientos constantes y cuenta con personal policial las 24 horas, según le explicó al diario local La Gaceta.