La disidente cubana Hilda Molina, que vive en Argentina desde 1994, llamó a "no festejar" por la muerte de Fidel Castro. "El odio hace más mal al que lo siente que al que ya murió", sentenció.

"Ni yo ni mi familia tenemos odio porque el odio hace más mal al que lo siente que el que se fue. De corazón quiero que Fidel Castro descanse en paz", dijo Hilda Molina, la médica disidente a la Revolución que vive en Argentina desde 2009.

Sus declaraciones se contradicen con lo que cientos de cubanos disidentes expresaron en Miami, donde festejaron la muerte del líder de la revolución cubana.

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Hilda Molina pudo viajar a la Argentina, donde estaba exiliada su familia en 2009, luego de varios años de pedirle al gobierno cubano que le permita salir del país. Molina es una médica cubana que durante varios años trabajó junto al comandante Fidel Castro a favor de la Revolución. Sin embargo, esa relación se quebró en 1994 por diferencias en la administración con la salud.

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Castro murió a los 90 años, anunció su hermano, el presidente Raúl Castro, poco antes de la medianoche del viernes."A las 10:29 falleció el comandante en jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro", afirmó Raúl en un mensaje televisado.