Un video de YouTube en el que un chico tira al aire una botellita de agua de plástico y cae vertical dio lugar a un juego furor llamado bottle flip challenge.

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El video, que fue subido en mayo de este año y ya tiene más de seis millones de visualizaciones, despertó furor en todo el mundo, producto de la viralización en las redes sociales.

"Nos gusta porque tiene dificultad y eso lo hace divertido; entre nosotros hacemos torneos",
contó a diario Perfil un grupo de chicos de sexto grado a la salida de un colegio de Caballito. A las cuatro y media, cuando salen, cada uno tiene una botella en la mano a medio llenar, con la que estuvieron jugando en el recreo. Es que el juego, por más simple que parezca, tiene ciertos "requisitos", que van desde la cantidad de agua que debe tener la botella hasta cómo mover la muñeca para lograr que no se caiga.

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Son varios los colegios que ya mandaron notas a los padres diciendo que prohibían el juego, pero eso no sólo pasó acá: en Inglaterra, los maestros también suspendieron el challenge en sus aulas. "No sabemos qué les fascina tanto, pero están todo el día jugándolo, creo que les gusta el desafío", dijo Lorena, mamá de Romeo. "Yo estoy en casa y escucho ese ruido todo el tiempo; van al baño y agarran las botellas del shampoo, juegan con todo lo que encuentran", agregó Eleonora, otra mamá.

¿Cómo se explica que, en tiempos en que la tecnología acapara casi la totalidad de la atención de los chicos, con las tablets y los celulares, un juego tan simple los haya atrapado tanto? Para José Sahovaler, médico y coordinador del Departamento de Niños y Adolescentes de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), la explicación es bastante simple: "Históricamente, los chicos siempre han jugado con cualquier cosa, y en este caso se trata de un juego sencillo, lógico, que va de la mano de lo que hicieron siempre, que es transformar cualquier elemento en un juego: un papel en barquito, o una botella en un desafío", analizó. "Esto nos dice que, a pesar de las tecnologías, los chicos siguen siendo chicos, y juegan con todo lo que encuentran", agregó.

Muchos se filman y suben los videos a YouTube o a las redes sociales, donde también compiten por quién tiene más likes o sube los videos más originales. También salieron varias apps con las que se puede jugar al juego, pero de forma digital. Aunque lo que más llama la atención en estos tiempos es la adicción por el juego manual. El fenómeno es tal que en portales como Vox.com hay artículos en los que un profesor universitario de Física explica de modo científico cómo hacerlo de la manera correcta.

"Estamos viviendo en una sociedad globalizada, donde los chicos se mueven por las modas; pasó antes con las figuritas del Mundial, ahora está la botellita, que también va a pasar, pero va a aparecer otra", dijo Sahovaler. Y agregó que "si bien la palabra 'viralizar' es nueva, hay un contagio afectivo entre los chicos que sucede desde siempre, en el que uno es un líder y todos quieren ser como él (en este caso, el chico del primer video). Por eso no es llamativo que se esté jugando en todos los colegios".