Una fotógrafa rusa se dio cuenta un tiempo después, al ver una foto en detalle, que estaba siendo acechada por un cocodrilo del Nilo, uno de los depredadores más peligrosos del mundo.
Una fotógrafa rusa se salvó de una muerte segura, aunque se dio cuenta mucho tiempo después, cuando vio en detalle una de las tantes imágenes que tomó del parque nacional de Andasibe, en Madagascar.

Cuando Julia Sundukova miró una de las fotos, detrás observó a un cocodrilo del Nilo, uno de los mayores depredadores del planeta. Estos animales pueden alcanzar hasta 6 metros de largo y habitan en pantanos, ríos y lagos en el África subsahariana. Atacan a entre 245 y 745 personas, teniendo un 63% de los casos un desenlace fatal.