El ex futbolista inglés Derek Bell reveló este miércoles que intentó matar al entrenador que abusó sexualmente de él y lo violó durante cuatro años en la década de 1970.
Bell, antiguo jugador del Newcastle, relató en la cadena británica BBC Radio 5 Live como George Ordmond, su técnico cuando jugaba en el juvenil del Montagu and North Fenham, abusó de él desde que tenía 12 años hasta los 16.

Ormond, que fue sentenciado a seis años de cárcel en 2002 tras haber sido declarado culpable de cometer varias agresiones sexuales a menores, coincidió con Bell en Newcastle en la década de 1990, cuando el primero se incorporó al cuerpo técnico de la cantera de las Urracas y el segundo trabajaba en la ciudad.

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Según el ex jugador, un día vio a Ormond merodeando y escondido en los alrededores de un albergue juvenil, por lo que decidió ir a su casa "con un cuchillo de 12 pulgadas (30 centímetros)" para matarlo.

"Iba a ir a matar al tipo. Pensé: 'No, no puedo seguir viviendo así; a cada lugar al que voy él está ahí'. Eso me hizo recordar muchas cosas y quería ir a matarlo", relató Bell.

"Fui a su casa con un cuchillo de 12 pulgadas escondido en el bolsillo y tiré puerta abajo. Por suerte para él, esa tarde no estaba en casa. Los vecinos habían visto lo que estaba sucediendo y salieron a preguntarme que hacía, por lo que me fui"
, continuó el inglés, que jugó en las filas del Newcastle a comienzos de la década de los 80.

Bell, que dijo que Ordmond abusó sexualmente de él "cientos y cientos de veces", regresó a casa del técnico unos días después con una grabadora escondida.

"Sólo le pregunté que cuál era el motivo para haberme violado, amenazado y chantajeado constantemente. Pero no pidió perdón ni una sola vez, sólo dijo que 'no sabía por qué' lo hizo", contó.

El ex futbolista, que explicó que intentó quitarse la vida en tres ocasiones, cree que contando su historia puede "ayudar a las víctimas a que den un paso al frente".

"He pasado por muchas cosas y puedo ayudar a la gente, puedo darles apoyo. Sólo les digo que sean fuertes y que no se sientan avergonzados", aseguró.