El chico, de 15 años, es oxígeno dependiente y por eso ya estuvo internado 47 veces en su vida. En su casa, Emanuel Perazzo no tiene las condiciones mínimas para su delicada situación.

Emanuel Perazzo tiene 15 años y ya estuvo internado 47 veces en su vida a causa de que es oxígeno dependiente. En este momento lleva tres meses en la Sala de Aislamiento 17 del Hospital Pediátrico Avelino Castelán, en el Chaco, porque su casa es una choza armada con plásticos que no cumple con las condiciones mínimas para sobrevivir.

La enfermedad de Emanuel se llama fibrosis quística pancreática y cada vez que le dan el alta vuelve a la ciudad chaqueña de San Bernardo, donde su familia vive en una choza armada con lonas de plástico. Pero allí no tiene los elementos mínimos para sobrellevar una enfermedad que pone su vida en riesgo.

Embed
Su familia busca una casa en Resistencia que cumpla con las condiciones necesarias y que esté cerca del hospital donde pueda recibir asistencia ante alguna urgencia. Por eso, su caso está en manos de la justicia desde hace años.

Su padre, Antonio, lo asiste todo el tiempo: se encarga del manejar de los equipos que le suministran oxígeno y de darle los medicamentos. "No duermo más de cuatro horas por día", relató al diario Norte.

"La realidad es que el hospital nos tiene como alojados y no como internados", reconoció el hombre. También habló de lo precario de su propia salud: "Duermo al lado de él, en un camastro de madera dura. Me inyecto morfina sintética cuatro o cinco veces por día, me estoy quedando inválido y tengo además problemas cardíacos".