Janny Sikazwe, el juez de Gambia que dirigió el duelo entre Real Madrid y Kashima Antlers, iba a amonestar correctamente a Sergio Ramos, capitán merengue, pero al darse cuenta que ya tenía amarilla, no se animó a expulsarlo.
Las justificadas protestas de los jugadores japoneses no bastaron para hacer cambiar de opinión a Sikazwe, que prefirió seguir como si nada hubiese pasado.

Real Madrid
En ese momento, el encuentro estaba empatado en 2 y todo era duda para un Real Madrid que no podía quebrar al sorpresivo equipo local. Más tarde, el resultado y el título sería para los españoles, que terminaron ganando 4-2.