La ministra de Seguridad de la Nación recordó el episodio en que, estando al volante de su vehículo, dio positivo en un control de alcoholemia y minimizó la fama que le hicieron en las redes sociales.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, aseguró este domingo que están "muy cerca" de encontrar a los culpables del hackeo a su cuenta de Twitter y calificó como "muy tonto" uno de los mensajes que publicaron los agresores en la que la tildaban de "borracha".

La ministra explicó que "los delitos informáticos están catalogados" y que se puede detener a los responsables del ataque a su usuario en la red social.

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"Siento que en mi Twitter siempre hay una cosa de mucha agresión y muchas veces pensé en no usarlo más. Ahora desde un cargo oficial no contesto pero quizás la familia lo siente feo. Yo estoy acostumbrada, tengo la piel dura de cocodrilo", sostuvo Bullrich.

Además, la jefa de la cartera de Seguridad rechazó los mensajes de los hackers en los que la tildaban de "borracha". "Una vez me agarraron en un control de alcoholemia cuando venía de una cena... fue un vasito de vino simplemente. Me parece algo totalmente tonto cuando estamos discutiendo en el país casos de corrupción terrible, involucramientos en narcotráfico. No tendría que haber manejado, tampoco sabía que tenía un poquito más del límite. Pero ya está, ya pasó, ya fue...", explicó al respecto.

Por otra parte, Bullrich defendió la decisión del Gobierno de endurecer los controles migratorios y acelerar los trámites para expulsar a extranjeros que hayan delinquido.

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"Cuando uno va al delito común como robo, el 6% de los delitos es cometido por inmigrantes con una población del 4,5%. Cuando uno va al delito del narcotráfico, es el 33% de las personas detenidas y es un porcentaje similar en el delito de trata de personas", detalló.

La ministra precisó que en este marco buscarán "tener un acuerdo con los países para tener un trabajo común en la persecución penal de la narcocriminalidad".

Bullrich denunció además que la corrupción va "desde la política, pasando por la Justicia y también en las fuerzas de seguridad".

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La funcionara habló puntualmente de los casos de supuestas irregularidades en los que estuvieron involucrados el jefe de la Aduana, Juan José Gómez Centurión y el jefe de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, a los que consideró "cosas distintas".

Al respecto, sostuvo que "una persona estaba ejerciendo un cargo público y la otra persona vivía una vida privada. Igual me parece que el banco dio toda la explicación que puede dar. Hubo una sola transferencia de la venta de un departamento. Punto".