Jonathan Jones, un critico de arte, dio que hablar cuando escribió en el diario británico The Guardian una nueva teoría sobre la pintura más famosa de Leonardo Da Vinci, a partir de una serie de documentos de la época.
Jones expuso una nueva teoría sobre Lisa Gherardini, la mujer detrás de La Gioconda. "Tal vez la Mona Lisa tenía sífilis", escribió Jones en la columna que rápidamente se viralizó.

La hipótesis de Jones no es infundada. Según explica, gracias a unos documentos de la época que sobrevivieron al paso del tiempo, el esposo de la mujer, Francesco del Giocondo, compró agua de caracol al boticario de un convento florentino. Esa transacción quedó registrada.

Embed
El agua de caracol en esa época era usada para combatir enfermedades de transmisión sexual.

"Si la Mona Lisa es un retrato de alguien con una enfermedad de transmisión sexual, estos indicios de muerte y enfermedad de repente tienen sentido. En cuanto a su media sonrisa, se convierte en un reconocimiento irónico de que el sexo puede hacerte enfermo", comentó Jones.