Los 20 kilos de cocaína habían sido escondidos en compartimientos de plomo dentro de un auto, para que no fueran detectados ningún escáner. La carga era escoltada por una camioneta que habría intentado atropellar a un policía de Drogas Peligrosas.

La Policía Federal incautó 20 kilos de cocaína cerca de Orán que habían sido ingeniosamente escondidos en un auto. El procedimiento se produjo en medio de lo que parece haber sido un frustrado ajuste de cuentas entre narcos y un policía.

El cargamento de droga había ingresado al país en un Volkswagen Passat, que entró desde Bolivia con destino a Córdoba y estaba escondido en 27 envoltorios dentro de compartimientos de plomo para que no fueran detectados por ningún escáner.

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Sin embargo algunos hechos difieren entre la versión policial y la de testigos consultados por El Tribuno. El auto era escoltado por una camioneta modelo Amarok con un número no determinado de ocupantes y, según las fuerzas de seguridad, fue retenida en Aguas Blancas. Luego se detuvo al auto solo en la ruta nacional 50, a la altura del aeródromo de la ciudad de Orán.

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Pero de acuerdo con la información que manejan los medios de la zona, la camioneta fue vista horas más tarde de la captura del auto en jurisdicción del departamento San Martín, en la localidad de Salvador Mazza.

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Allí intentaron atropellar a un motociclista, por lo que un patrullero de la Policía Federal que habría perseguido a la camioneta en medio de un tiroteo hasta que la detuvo en Aguas Blancas.

Según El Tribuno, la víctima del frustrado ajuste es un policía de Drogas Peligrosas que tiene familiares en prisión por el mismo delito y un cuñado asesinado de 18 balazos hace meses en Yacuiba, Bolivia.