El secretario general del gremio de los ladrilleros aseguró que las medidas prometidas desde el gobierno de Mauricio Macri para reactivar la obra pública no se concretaron todavía. Denunció el aumento de despidos y del deterioro del salario.
El Secretario General de la Unión Obrera Ladrillera de la República Argentina (UOLRA), Luis Cáceres, se refirió este viernes a la situación económica que atraviesa el país y consideró los principales problemas que atravesará la clase trabajadora a lo largo de 2017.

"Una de la principales preocupaciones que hay en el sector es la caída de la construcción. Desde mediados del año pasado que vemos una caída en la actividad y, actualmente, según las cifras de la Cámara Argentina de la Construcción nos encontramos un 7% abajo en el interanual, dejando un saldo de 245.466 despidos y suspensiones. Además, las medidas que se han prometido desde el Estado para reactivar la obra pública aún no se han ejecutado", señaló Cáceres en declaraciones a la prensa.

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"A diario vemos cómo se acumulan stock de ladrillos en las fábricas, ya que no se están vendiendo, porque no se está construyendo. En nuestra rama, la situación es crítica", añadió.

Asimismo, el líder de ladrilleros se refirió a la problemática que afecta específicamente a los trabajadores de esa actividad como las casas chinas: "el programa de viviendas chinas de la empresa Sany Heavy Industry que pretende hacer efectiva el gobierno de Mauricio Macri pone de rodillas a los trabajadores ladrilleros".

"El Estado tiene previsto avanzar con una forma de viviendas chinas que pone en jaque al sector de la construcción y, específicamente, al sector ladrillero", afirmó el dirigente del gremio. "Este tipo de casas – agregó – atenta directamente contra el trabajador ya que están compuestas de hormigón y ni un solo ladrillo nacional".

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Por otro lado, Cáceres habló acerca de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y sostuvo que "el salario de la gente en general, pero de los más humildes en particular, se está viendo en una situación sumamente delicada. El incesante aumento de precios, la inflación descontrolada y el techo del aumento del 18 % que rige para todos los gremios, atentan contra la subsistencia digna de las personas".

Por último, el secretario general de la UOLRA realizó un balance acerca de las principales consecuencias que trae aparejadas la ejecución de la actual política económica por la que opta el Poder Ejecutivo: "impacta en las reformas laborales, porque es una política de ajuste, recesión y bajo consumo. Esto genera el cierre de industrias y, por lo tanto, más desempleo. La política económica del actual gobierno nos empuja a una situación crítica. Es sumamente necesario que esta situación comience a revertirse este año. Desde nuestro gremio seguiremos construyendo el camino que pensamos es el correcto como lo es el de la unidad, la organización y los derechos de los trabajadores", finalizó.