Ahora, la decisión está en manos del juez de Ejecución Penal 1, José Pérez Arias, quien debe resolver en los próximos días luego de notificarle a la defensa.
Una fiscal de Ejecución Penal dictaminó que el español Fructuoso Alvarez González, condenado a prisión perpetua por la llamada Masacre de Flores, ocurrida en 1994 en ese barrio porteño, no debe ser expulsado del país porque no tiene intenciones de insertarse en España ni de cumplir con la prohibición de regreso a la Argentina.

Ahora, la decisión está en manos del juez de Ejecución Penal 1, José Pérez Arias, quien debe resolver en los próximos días luego de notificarle a la defensa.
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"Este es el primer paso, ahora tiene que resolver el juez, pero este hombre es igual a Robledo Puch (el mayor asesino múltiple del país) ya que no tiene ningún lazo afectivo afuera de la cárcel", dijo a Télam Matías Bagnato (38), único sobreviviente de la masacre, en la que fueron asesinados sus padres, sus hermanos y un amiguito.
Bagnato remarcó que Alvarez González (56) "está separado, su mujer no lo ve, y sus hijos hasta se cambiaron el apellido porque no lo quieren".
El joven aseguró que "el hijo más chico, actualmente de veintitrés años, quiso tener un vínculo con él, pero cuando lo fue a visitar a la cárcel, con todo lo que eso significa, (el imputado) lo insultó y no volvió nunca más".
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En su dictamen, la fiscal Guillermina García Padín consideró que si bien el condenado cuenta con la orden de expulsión dictada por la autoridad migratoria, la solicitud de extrañamiento "no estaba dotada de la voluntad de ser expulsado a su país de origen para volver a insertarse allí y de cumplir con la manda de prohibición de regreso permanente que se impondría".
En cambio, entendió que se pretendía la aplicación de un mecanismo previsto en la ley migratoria a fin de acceder de manera anticipada a una libertad definitiva.
Por ello, atendiendo a "los compromisos asumidos como responsable por la protección de los derechos e intereses de la víctima del caso", concluyó que "no se encuentran dadas las condiciones para asegurar que se cumpla con la finalidad del Estado argentino", por lo que correspondía denegar la solicitud.
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Por otra parte, Bagnato indicó que de acuerdo al último cómputo efectuado por la Justicia, Alvarez González lleva preso 20 años, por lo que podría pedir la libertad condicional, pero como los informes psicológicos le dan negativos, solicitó la expulsión de la Argentina.
"El ya estuvo en la calle y lo primero que hizo fue amenazarme de muerte", recordó el joven, que celebró el fallo de la fiscal y pidió que el juez se pronuncie de la misma manera y el condenado siga en prisión.
De hecho, en el dictamen de García Padín, se menciona un informe elaborado por el área Criminológica del penal donde está detenido, el cual señala que "...surge un diagnóstico presuntivo actual de personalidad con marcados rasgos psicopáticos y depresivos, en tanto que del informe somatopsíquico surge un diagnóstico presuntivo de personalidad psicopática."
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La "Masacre de Flores" ocurrió el 17 de febrero de 2004 en la casa de la familia Bagnato, ubicada en la calle Baldomero Fernández Moreno 1906 de ese barrio porteño, donde Alvarez González roció la propiedad con combustible y generó un incendio.
Por el fuego, murieron el padre de familia, José Bagnato (42); su esposa Alicia Plaza (40); sus hijos Fernando (14) y Alejandro (9) y Nicolás Borda (11), un amigo del menor de los chicos que esa noche se habí­­a quedado a dormir.
El único que logró salvarse de las llamas al saltar desde la planta superior de la casa a la calle fue Matí­­as, quien por entonces tení­­a 17 años.
Los investigadores determinaron en pocas horas que el autor de la tragedia era Alvarez González, un comerciante y ex socio de José Bagnato que le reclamaba una deuda y amenazaba a toda la familia.
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El imputado fue condenado a prisión perpetua en 1995, pero por tener su ciudadaní­­a española, en 2004 fue extraditado a ese país para terminar de cumplir su condena. En España lo liberaron y fue recapturado en la Argentina en 2011, luego de amenazar de muerte a Matías.
En diciembre último, la Cámara Nacional de Casación Penal rechazó un pedido de salidas transitorias del condenado, tal como lo había resuelto antes el juez Pérez Arias.