Un conocido abogado que inició la causa en la que la Corte Suprema creó la acción colectiva que permite que un fallo tenga efecto sobre toda la gente que padece el mismo problema y anuló la denominada "ley espía", envió una durísima carta a los jueces porque le regularon un "miserable" honorario por su actuación.
Se trata del abogado del "caso Halabi", Ernesto Halabi, un "leading case" que instituyó la acción de clase, que permite que una sentencia tenga efectos para todos los ciudadanos que padecen el mismo problema, sin tener que iniciar un juicio. Fue en una causa por escuchas telefónicas.
Halabi, quien está retirado de la profesión por problemas de salud, envió una nota a los "señores cortesanos" Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda, quienes firmaron aquel fallo en febrero de 2009 que dejó sin efecto una norma que permitía al Estado disponer la intervención de las comunicaciones sin determinar en qué casos y con qué justificativos, lo que violaba el derecho a la privacidad.
Además estableció que una sentencia tenga efectos para todos los ciudadanos que padecen un mismo problema, sin necesidad de tener que iniciar un juicio. Halabi fue quien impulsó esa causa, y la Corte, por su accionar, le reguló honorarios por 30 mil pesos, lo que fue considerado "miserable" por el letrado.
"Me regularon una cantidad miserable, que no estaba de acuerdo con mi trabajo, pero como siempre he dicho lo que pienso, quiero hacerles saber mi sincera opinión, aunque sea extemporánea, sobre vuestra conducta antijurídica", dice en la carta.
La intención del letrado es que "los destinatarios de esta carta tengan constancia que han cometido una falta grave con un profesional que inició un amparo que salvó a más de 42 millones de compatriotas de ser esclavos del 'gran hermano'".
"Ustedes no supieron valorar mi tarea de más de seis años en lograrlo", cuestionó el letrado. El abogado a lo largo de la carta, relata los problemas de salud y advierte que "esos miserables 30 mil pesos que me regularon apenas me alcanzaron para abonar los honorarios de los anestesistas que intervinieron en esas operaciones".
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"Para colmo de males, como he aportado a la AFIP como monotributista, mi jubilación es la mínima, mientras ustedes reciben completo su sueldo, sin descuento del impuesto a las ganancias, lo que es una aberración que ustedes mismos no deberían aceptar ni permitirlo", concluyó.
La carta termina con un pedido. "Les solicito que en los sucesivos fallos que dicten, no citen más el antecedente del 'caso Halabi'. Vuestra conducta me da vergüenza ajena, en vez de darme orgullo por haber sido abogado durante casi 50 años".