La justicia volvió a dictar el sobreseimiento a los médicos que atendieron a Ricardo Fort hasta su muerte, luego de que expertos de una junta médica ratificaron que no hubo mala praxis y que el fallecimiento se produjo por "muerte súbita cardíaca".

El juez Diego Slupsky sostuvo que "todos los médicos que estuvieron a cargo de la atención de Fort durante su última internación llevaron a cabo las prácticas debidas conforme al cuadro que presentaba y atendieron con diligencia y pericia el estado que transitaba".

Se trata de los médicos que ya habían sido sobreseídos a mediados de 2015, pero la Cámara del Crimen revocó la medida y ordenó reabrir la investigación porque "no se determinó si la evolución que registró la infección originada en agosto de 2012 en la rodilla izquierda, hacia un cuadro de sepsis, tuvo incidencia en el resultado luctuoso". Entonces el juez Slupski dispuso una nueva junta médica para determinar si Fort murió como consecuencia de esa infección.

Fuentes judiciales confirmaron que el nuevo peritaje descartó la mala praxis y el juez concluyó que "no podría, de ningún modo, vincularse la negligencia médica que, desde un plano conjetural, pudiera atribuirse a los profesionales que atendieron a Fort con su muerte, en tanto respondió a una causal distinta y realmente ajena a su intervención".

Según el juez, la nueva junta médica "despejó con validez empírica el interrogante planteado vinculado con las causas de las que pudiera haber devenido el cuadro de muerte súbita".

Fort "murió de manera súbita y a raíz de una obstrucción coronaria que determinó la génesis de una arritmia irreversible", concluye el informe. La resolución, que es nuevamente apelable ante la Cámara del Crimen, volvió a sobreseer a los médicos Silvina Luján Serra, Yanina Sagues, Lucas Angel Stefanini, Daniel Ricardo Stecher, Daniel Weissbrod, Alejandro Druetto, Fernando Lipovetsky, Mercedes Alarcón Suárez, Horacio Renom y Pablo Pardo, "con la expresa mención de que la formación del proceso no afecta su buen nombre y honor".

Fort murió el 25 de noviembre de 2013 en el Sanatorio de la Trinidad, donde -según el peritaje- sufrió una "muerte súbita cardíaca" y la autopsia detectó que tenía arterias vitales tapadas en un 90 por ciento.