A raíz del mal uso que le suelen dar algunos padres a los grupos de WhatsApp, crearon algunas recomendaciones simples para que estas conversaciones digitales sean lo más efectivas y satisfactorias posibles. Mirá 10 de ellas.

Toneladas de mensajes, susceptibilidades, hartazgo. Esto suele pasar con los grupos de WhatsApp de los padres del colegio. Es que si bien se crearon para las notificaciones comunes, se les suele dar un mal uso de estos espacioes. Y secretamente mucho de sus miembros tienen miedo a abandonarlos por el miedo a ser juzgados.

Con todo, existen recomendaciones simples que los padres deberían seguir para que estas conversaciones digitales sean lo más efectivas y satisfactorias posibles.

• No añadir a participantes sin consultarles antes. Hay quienes que por distintas cuestiones pueden no querer estar en grupos de WhatsApp sobre este u otros temas.

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• No juzgar a quienes salgan de los grupos. Todo el mundo puede tener motivos para salir de dichos grupos, pero casi nunca su objetivo es molestar u ofender a los otros participantes.

•No usar el grupo para cuestiones que no afecten a todos los alumnos. Los chats no fueron creados para tratar cuestiones particulares, pero si se lo hace, lo mejor es disculparse. Por ejemplo: "¿perdón que toque este tema por acá, pero alguien se llevó por error el palo de hockey de mi hijo?"-

• Si se plantea una pregunta al grupo, pero la respuesta es sólo para nosotros, pedir que la respuesta sea en privado. Es conveniente añadir al final del mensaje frases como "para no molestarlos a todos, quien quiera puede contestarme por mensaje privado, gracias". Así se evitan que por cada interrogante planteado surjan múltiples contestaciones.

•Siempre que se solicite algo, empezar el pedido con un "por favor" y terminarlo con un "gracias". En la comunicación digital no vemos el rostro de quien escribe, ni podemos apreciar su tono de voz y una petición mal hecha puede sonar como una orden.

• No interpretemos los silencios como un "ninguneo". Es verdad que en ocasiones el silencio dice más que mil palabras, pero en la era de la inmediatez somos demasiado sensibles a la velocidad de respuesta. Hay muchas personas que leen los mensajes una vez al día, o que necesitan tomarse su tiempo para contestar.

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• Evitar ironías. Estos comentarios pueden no ser bien entendidos en la comunicación digital.

• No abusar de los emojis. Si bien aportan información no verbal importante, que es lo que se extraña en toda comunicación digital, no hay que agregarlos en demasía si no aportan información.

• No escribir si estamos alterados. Si su hijo le contó algo que lo enojó,, ese es precisamente el momento para tomarse un tiempo antes de escribir en el chat. Tenga en cuenta que será leído y hasta difundido por otras personas.

• No usar el chat para criticar alumnos. No debemos olvidar que somos responsables de lo que escribimos y publicamos y que debemos ser especialmente respetuosos con los menores de edad. Los grupos de WhatsApp no son el medio para solucionar conflictos con otras familias.

•No enviar fotos de los niños. Los padres de un chico pueden difundir la imagen de su hijo, pero no la imagen de los hijos de los demás. Se debe tomar en cuenta para las fotos grupales.