Lo que hasta hace no mucho era considerado un tabú o una frivolidad es cada vez más accesible. Con esta técnica no hace falta pasar por el quirófano y ayuda a prevenir enfermedad.
La vaginoplastía dejó de ser una cirugía estética tabú para convertirse en un tratamiento popular para las mujeres que quieren devolverle tonicidad a sus músculos genitales. Pero también existe una opción para las que no quieren pasar por el quirófano.

Así como las máscaras faciales le devuelven la frescura al rostro, las máscaras vaginales rejuvenecen la zona íntima porque la rehidratan, blanquean y vuelven más tersa, lo que le quita años de encima y también ayuda a prevenir enfermedades.


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El motivo de la salud puede estar en un segundo plano a la hora de recurrir a una máscara vaginal, pero no es meno debido a que la zona es muy vulnerable a infecciones. Por ese mismo motivo es importante consultar a un médico antes de usarla.

Las máscaras vaginales están hechas de aloe vera, cristal de la sábila y colágeno y se aplican directo sobre la zona. Luego se la deja actuar durante algunas horas y se retira, informó el sitio MdeMujer.