Tras su segunda derrota en igual cantidad de partidos en la Copa, el DT se fue reprobado por su gente y, cuestionado sobre la no inclusión de dos ídolos del club, tuvo una respuesta sin filtro.
"Entiendo que la gente quiera ver a los ídolos pero yo tengo que armar el equipo para ganar. Los años pasan para todos", aseguró el entrenador uruguayo ante la consulta sobre la presencia de Leandro Romagnoli y Juan Mercier en el banco de suplentes, que no estuvieron ni un minuto en cancha.

Aguirre reconoció estar "caliente" por una nueva derrota de San Lorenzo y admitió que deja al equipo "en una situación complicada" en la Copa Libertadores.

"Estoy caliente porque había que ganar, hicimos los meritos para tener otro resultado. Hicimos un buen segundo tiempo pero el resultado empaña todo y quedamos en una situación complicada en la Copa",
sostuvo el director técnico un día después de la caida ante Atlético Paranaense en el Nuevo Gasómetro.

Aguirre atribuyó la merma en el rendimiento respecto del año pasado a que el equipo "se está reconstruyendo" ante las salidas de Sebastián Blanco y Martín Cauteruccio.

"Es un momento difícil y no podemos perder más puntos", sentenció Aguirre, quien además lamentó que a su compatriota Mathías Corujo lo "chiflen desde que entra a la cancha".