El nene de 5 años murió luego de recibir una feroz golpiza. En la autopsia, se comprobó que la violencia venía desde hace meses. Están imputados el padrastro, Osvaldo Sarli y la mamá del menor, Bárbara González Bonorino por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido por alevosía y ensañamiento.Piden perpetua.
Este martes comienza el juicio por el crimen de Agustín Marrero, el nene de 5 años que murió luego de una brutal golpiza por parte de su padrastro en el barrio porteño de Flores el 7 de junio del 2015. Su hermana de ocho años, única testigo del hecho, fue quien en Cámara Gesell relató a la Justicia lo que sufrió Agustín esa mañana en la que Osvaldo Sarli enfureció porque el nene se había colocado los pantalones al revés. El hombre lo tomó del cuello, lo colgó del aire y lo golpeó tanto que le provocó una hemorragia interna que terminó con su vida.
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Según la jueza Silvia Ramond que elevó el juicio oral tras la instrucción, tanto Sarli como la mamá del menor son responsables del hecho y están imputados por los mismos delitos. Es que para la jueza la mujer "tenía conocimiento" de lo que sucedía con su hijo y " fue alertada acerca de los actos de violencia que ejercía Sarli sobre Agustín".

Durante la investigación González Bonorino habló en reiteradas oportunidades sobre la violencia que Sarli ejercía también sobre ella y que la tenía amenazada. En declaraciones a los medios, Bárbara contó que Agustín nunca le había dicho que su pareja le pegaba.

Sin embargo, esas pruebas nunca fueron presentadas en la causa y la defensa de la mujer no pidió el sobreseimiento de la imputación . " Es llamativo que ninguna de las defensas se hayan opuesto al juicio pidiendo los sobreseimientos", aseguró el abogado Andrés Bonicalzi que defiende al papá biológico de Agustín, Marcos Marrero.
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En tanto, a diferencia de Sarli, González Bonorino espera el juicio en libertad y en más de una oportunidad se le permitió salir del país.

El papá biológico no fue procesado ni imputado en la instrucción ya que hay pruebas de que no podía verlo por impedimentos que había puesto la madre. Uno de ellos fue el haberse ido de Villa Gesell a a vivir a Capital Federal con sus hijos por lo que el contacto era cada vez más esporádico. Estas pruebas dan cuenta de la imposibilidad que tuvo el papá biológico de advertir lo que sucedía en la casa donde vivía Agustín. Marcos Marrero y su abogado Andrés Bonicalzi se constituyeron como la única querella permitida en el juicio y ya adelantaron que irán por "la pena máximas de prisión perpetua".
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El pedido va en la misma sintonía con lo que ya había dicho el fiscal de la causa Sandro Albraldes cuando solicitó el cierre de la instrucción.