Joaquín, de dos años y medio, no puede vivir un minuto sin energía eléctrica. Sus padres no pueden pagar la nueva tarifa y exigen el inmediato tratamiento del proyecto de ley para tener una tarifa de luz especial.
El caso de Joaquín Stefanizzi , un niño electrodependiente de dos años y medio, se conoció en junio del años pasado, obtuvo algunas respuestas, pero llevan una larga peregrinación debido a la ausencia de normas.

Joaquín necesita estar conectado las 24 horas a una máquina concentradora de oxígeno para poder respirar. Es así que los elevados aumentos de los servicios, especialmente de energía eléctrica, pusieron en jaque a su familia y en peligro su salud.

"Nosotros estamos pagando para que nuestro hijo respire", aseguró Mauro, el padre del menor en una entrevista para el canal de noticias C5N, en donde contaron como hacen día a día para llevar el tratamiento del pequeño.

La difícil vida de Joaquín, un electrodependiente
El pequeño no puede estar más de 5 minutos sin el aparato eléctrico que lleva oxígeno a sus pequeños pulmones día y noche (las 24 horas), podría morir uno o dos minutos, explicaron los padres del menor. Además necesita tener el aire acondicionado siempre con un nivel de temperatura que no le afecte a Joaquín.

A parte de los gastos de luz, los cuidados del menor implican una rutina diaria con diferentes especialistas y una enfermera a su cuidado; y demás gastos, entre ellos, el de nafta que deben comprar para cargar los aparatos de oxígenos inalámbricos en caso de que se vaya la luz.

Al conocer el caso de Joaquín muchas personas han ayudado a la familia, pero Mauro fue realista y reclamo que se apruebe la ley nacional para tener para que puedan tener energía "no podemos vivir toda la vida de la ayuda de la gente, agradecemos que nos ayuden, pero queremos que el Estado entienda que Joaquín es una persona de carne y hueso y tiene derecho a vivir y pedimos a los legisladores que voten el proyecto de ley".

Desde junio los Stefanizzi están incluidos en la tarifa social, pero "este beneficio exceptúa de pagar al cliente sólo los primeros 150KWh", explicaron. Para una familia que consume en promedio 1800kWh y paga por mes entre $1200 y $1500, el beneficio no es suficiente. Por esta razón es que tanto ellos como otras familias de electrodependientes, solicitan un régimen tarifario especial.

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Ante esta situación, la familia de Joaquín y otros pequeños electrodependientes conocieron este miércoles una noticia que los afectaría aún más, la empresa proveedora de energía eléctrica, Edenor, lanzó una mecánica que consiste en retirarles el medidor a quienes no cumplan con el pago y colocarles otro con un sistema de carga prepaga, algo así como usar los celulares con tarjeta. El polémico sistema implica una cantidad de kilowatts muy limitada para los pacientes electrodependientes.

"Está en juego la salud de nuestros hijos, aunque ellos sólo nos vean como consumidores", reflejó, con marcado malestar, Mauro Stefanizzi.