El dueño de un comercio de la ciudad cordobesa de Río Cuarto olvidó las llaves de su negocio en la puerta y una mujer policía las resguardó en la Comisaría.
Guillermo, el dueño del comercio donde vende celulares, se fue apurado el pasado miércoles por la intensa lluvia y dejó las llaves colocadas en la cerradura, del lado de afuera.
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Al otro día, cuando volvió, encontró un papel en la puerta: "Las llaves de este local se encuentran en la oficina del GEP (Grupo Especial de Prevención) Jefatura de Policía, calle Belgrano 58". El papel estaba firmado por la sargento Natalia Rivero.
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Según el portal Cadena 3, Guillermo se acercó y agradeció personalmente a la sargento, que no quiso fotografiarse. "Sólo cumplí mi deber", le dijo.