Italia comenzará a regular el flujo de turistas que lleguen a los grandes centros del país para, de esa manera, evitar la masificación en algunos de sus monumentos más importantes. Hace tiempo que algunas ciudades están planteando la necesidad de regular el turismo.
En Venecia es un tema de constante discusión. La ciudad es visitada por año por unos 30 millones de turistas, mientras que en Roma se superan los 40 millones.

La idea del ministro de Bienes Culturales y de Turismo es que sobre el Puente de Rialto de Venecia, el Ponte Vecchio de Florencia o la Fontana di Trevi en Roma "los turistas no podrán estar en masa, porque físicamente no es posible".

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"Es necesario prever formas de fruición y acceso a los monumentos distintas a las actuales", agregó.

La idea detrás de todo esto es cambiar el modelo de promoción turístico del país. Según el ministro se "debe buscar un turismo de excelencia, el que conlleva riqueza".

Además, también se planea mostrar las bellezas escondidas de Italia, que apenas son visitadas. "El Coliseo tiene seis millones de visitantes al año, mientras el Palacio Venecia, que está a 600 metros, solamente lo visitan 50.000", explicó.