Se trata del aceite de palma, el aceite vegetal de mayor producción en el mundo y que se encuentra en los alimentos. La pelea con los fabricantes y qué pasa en la Argentina.
La guerra del aceite de palma parece haberse desatado en Europa, donde gran parte de los alimentos manufacturados contienen este polémico ingrediente. Es que las principales cadenas de distribución comenzaron a reclamarles a sus proveedores que dejen de usar aceite de palma.

¿Cuál es el problema?
Esta grasa de origen vegetal contiene ácido palmítico en grandes cantidades (un 40%), lo que la hace altamente perjudicial para la salud, sobre todo por su influencia en el "colesterol malo".

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El aciete de palma<br>
El aciete de palma
Y la presencia del aceite de palma en las comidas es altísima: galletitas, mantecas, margarinas, helados, productos en polvo, productos precocidos, leche reconstituida, mezclas para sopas, tortas y postres, cereales para desayuno y caldos, entre otros productos, llevan este ingrediente.

El conflicto comenzó a profundizarse luego de que las cadenas (entre ellas Auchan, Carrefour y Día) les reclamaran a sus productores de alimentos que dejen de incluir el aceite y al respuesta en muchos casos fue contundente: "No se puede sustituir".

Los especialistas concuerdan en que no es tan así el planteo de los productores y buscan una respuesta a su negativa: el aceite de palma es más barato que otros aceites vegetales.

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El aceite de palma surge de una planta tropical conocida como "palma de aceite" que tiene frutos con pulpa y carozo. Su costo de producción es relativamente bajo, ya que el cultivo es perenne, por lo que no requiere incurrir en costos variables de sembrado anual. Asimismo, se produce en países tropicales, que generalmente poseen un costo de mano de obra inferior a la media agrícola mundial.

Más allá del problema desatado en Europa, la Argentina parecería quedar fuera del conflicto, teniendo en cuenta que el país no participa del mercado mundial de esta sustancia oleaginosa ni como productor ni como consumidor.