María Julieta Rumi
María Julieta Rumi

Distintas líneas de colectivos que circulan por la zona metropolitana empezaron a exhibir carteles que alertan a sus usuarios sobre una reducción de servicios.

El letrero, en blanco y negro, que se puede ver por ejemplo en un interno de la línea 86 dice: "Ante una actitud inflexible del Estado es indispensable reducir los servicios para sobrevivir".

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Sin embargo, esta línea, que pertenece a la empresa DUVI S.A., no sería la única en problemas. También afrontarían dificultades los colectivos de las firmas ERSA, M.O.S.S.A. (Líneas 19, 153, 253 y 321) y Tomás Guido (Líneas 9, 25, 84 y 271), entre otras.

Consultado por minutouno.com, José Troilo, secretario de la Asociación Civil Transporte Automotor (ACTA), dijo que la situación es "generalizada" ya que todas las empresas de transporte de pasajeros están teniendo problemas para afrontar sus costos, aunque algunas estarían más golpeadas que otras. "Es un tema general de todo el sector que está teniendo dificultades económicas y financieras. Sin embargo, hay algunas líneas más afectadas que otras: algunas más rentables pueden soportar la situación y otras con baja rentabilidad están en una situación difícil y pueden quebrar".

Según Troilo, las empresas sufrieron aumentos en los costos del combustible, los sueldos, los gastos de mantenimiento y reparación, y, no poder afrontar todo esto, empieza a redundar en el servicio.

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"A las empresas no les alcanza el dinero para cubrir los costos y, de hecho, algunas empresas ya están reduciendo los servicios. Se reducen las horas extras de choferes, se demora más en reparar las unidades rotas y esto lamentablemente impacta en el servicio. Puede faltar un servicio porque no hubo posibilidad de recuperar una unidad o porque no se le pagaron las horas extras a un chofer", puntualizó.

En cuanto a los cartes dijo que son una forma "de explicarle a los pasajeros las dificultades" y "de exponer al Estado": "Hay diálogo con el Gobierno pero todo lleva sus tiempos y presupuestos".

En febrero de este año, las cámaras empresarias de transporte le había pedido una reunión "urgente" al jefe de Gabinete, Marcos Peña, para "plantearle la grave situación económica sectorial". En ese momento, el rumor era que el Gobierno iba a aumentar el pasaje de colectivo a $11 pero con una quita de los subsidios.

En diálogo con este portal, fuentes del Ministerio de Transporte de la Nación, dijeron que las empresas reclaman "por más subsidios" pero que la política de ellos está direccionada a los usuarios. "La política del ministerio es que el subsidio esté dirigido a los usuarios y no a las empresas y estamos trabajando en equilibrar hacia esa dirección. A las empresas no les gusta. El diálogo está abierto pero el objetivo que tenemos es claro".