Joaquín Quispe escribió una carta en su cuenta de Facebook en la que cuestionó detalladamente el accionar de la policía y pidió que se esclarezca el caso.
El universitario jujeño Joaquín Quispe, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrarias, denunció que los policías que lo llevaron arrestado lo "asfixiaron, golpearon y patearon" en el piso, tras lo cual reclamó el esclarecimiento del caso.

A través de un carta que publicó en su cuenta de Facebook, el joven de 28 años cuestionó detalladamente el accionar de la policía que demoró a dos estudiantes tras ingresar a un predio de la universidad nacional de Jujuy en la madrugada de jueves 13 de abril del 2017, donde ofrecían un asado a los ingresantes.

Quispe relató que a los uniformados se acercaron a la 1.30 y que "en ningún momento le manifestaron que la música estaba en volumen alto, ni tampoco que habían alteraciones del orden público", como para justificar su acción, acotó.

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"Al notar una alteración del agente al ver que la actividad continuaba con su desarrollo normal y una obsesión por ingresar al predio de la facultad, decido permanecer al lado del portón para asegurar que no se presente ningún conflicto, sin dialogar desde ese momento con ningún agente y permaneciendo totalmente tranquilo. Posteriormente este agente después de haber realizado una llamada se dirige hacia el portón, le da una patada, e ingresan aproximadamente diez agentes violentamente, trotando con armas largas en mano en dirección de los estudiantes", contó.

Asimismo, dijo que cuando increpó a la jefa del operativo sobre la falta de autorización para entrar a la facultad, ésta respondió: "A él deténganlo primero, por canchero".

"Posteriormente se dirigen hacia mi persona dos agentes de policía y yo ante el acto de total injusticia que se estaba realizando hacia mi persona y hacia mis compañeros a fin de resguardar su integridad trato de dirigirme hacia ellos a lo cual los policías hacen maniobras violentas para inmovilizarme, sin yo reaccionar con agresiones físicas ni verbales hacia ninguno de ellos, simplemente tratando de evitar el sometimiento físico innecesario, por lo cual acuden dos agentes más, los cuales me arrojan al suelo al darme rodillazos y patadas y me arrastran entre cuatro por el playón de la facultad hacia el móvil, golpeándome constantemente en el trayecto", dice el relato.

Quispe aseguró que "los policías hacen maniobras violentas para inmovilizarme" sin que él reaccionara, tras lo cual lo "arrojan al suelo al darme rodillazos y patadas y me arrastran entre cuatro por el playón de la facultad hacia el móvil, golpeándome constantemente en el trayecto".

Luego, en la comisaría, le solicitan que se "quite la ropa para la requisa" aunque como todo motivo de detención alguno le dijo que era "resistencia al arresto".

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En ese marco, reveló que uno de los agentes lo "vuelve a esposar, se pone en mi espalda y empieza a asfixiarme levantándome constantemente del cuello con su brazo, esto en presencia de al menos otros tres agentes más".

"Cuando el agente notó que yo no podía soportar más la asfixia me arrojó al suelo, al cual caí de cabeza lesionándome la frente sin poder poner las manos porque me encontraba esposado. Una vez en el suelo el agente colocó su rodilla entre mis muñecas, para lesionarme con las esposas, diciéndome que iba a permanecer así hasta que cambie de opinión y acceda a lo que me estaban pidiendo", manifestó el joven.

Quispe denunció que le negaron "en todo momento" la posibilidad de realizar una llamada telefónica y que, luego de que le hicieran las pericias médicas en las que contó la "agresión física" que había sufrido, volvió a preguntar cuál era la razón de su detención y finalmente le respondieron que se trataba de "averiguación de antecedentes".

A las 10 del viernes, cuando fue liberado el joven hizo "las denuncias correspondientes en la regional número 1" y dijo que estaba "prácticamente sin voz por la lesión producida en la garganta por el ahorcamiento".

Asimismo, cuestionó la conferencia de prensa del jefe de la policía, Aldo Soles, al señalar que "según lo que dice el comisario me asfixiaron, golpearon y patearon sólo para cuidarme".

"Este hecho no va a quedar en la impunidad, los responsables deben asumir las consecuencias de sus actos desmedidos e injustificados", alertó.

Y, reclamó que "se adopten las medidas necesarias desde las autoridades superiores encargadas del actuar de la policía" y "se esclarezcan los actos de esa noche ya sean que hayan actuado sin consultar a nadie superior y en el caso de haberlo hecho también se actúen sobre los responsables del escuadrón".

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