La hija de Catherine Fulop y Ova Sabatini se lanzó como cantante y con sólo 21 años es una de las caras de importantes marcas internacionales. Pero antes de triunfar, la actriz debió superar el bajoautestima y aceptar su cuerpo.

Oriana Sabatini tiene luz propia y logró superar el mote de "hija de de". La joven de 21 años se acaba de lanzar como cantante y pretende hacer su carrera de solista y posicionarse en la música pop.

En una entrevista íntima en Gente, la hija de Catherine Fulop y Ova Sabatini abrió su corazón y reveló cómo hizo para llegar adonde está ahora. "Crecí viendo a una mamá artista, que me apoyó cuando le pedí de chica comenzar con clases de canto, baile, guitarra, piano y teatro", cuenta la morocha, que este año debutó como embajadora de L'Oreal.

"Mamá es una gran actriz, papá es un hombre muy respetado y mi tía Gaby fue una grosa del tenis. Pero nunca me guié por lo que hicieron ellos, o por lo que la gente podía esperar de mí. A veces me molesta que los 'hijos de' estemos tan prejuzgados, porque hace años que me formo para estar donde estoy. No es que de un día para el otro se me ocurrió ser cantante. Tampoco por ser 'hija de' me han llamado a muchos castings. Fui sólo a dos: el de Chiquititas, cuando era muy chica y mis papás no me dejaron trabajar, y el de Aliados", reveló.

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