El director médico de una clínica de fecundación asistida dijo que en los próximos días nacerá en Córdoba el primer bebé manipulado genéticamente con el fin de lograr un niño cromosómicamente "normal".
José Pérez Alzaa, director de Fecundart, dijo que utilizaron una técnica conocida como Diagnóstico Genético de Preimplantación (PGS por sus siglas en inglés), en donde no se modifica nada sino que se hace un diagnóstico genético del embrión.

"Tomamos tres o cuatro células de la placenta primitiva de ese embrión sobre las cuales hacemos un estudio para establecer si va a haber algún problema cromosómico. Los cromosomas son una estructura que lleva toda la información, como por ejemplo el color del cabello y de los ojos", explicó sobre el procedimiento que también es útil para descartar abortos espontáneos o embarazos múltiples.

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En ese sentido, Alzaa puntualizó en diálogo con Cadena 3 que "las anomalías cromosómicas más frecuentes son las trisomías no viables, es decir fallas cromosómicas que pueden impedir la implantación para la fertilización asistida. Las trisomías no viables son las causas número uno de las fallas de implantación, que causan los abortos. Este procedimiento puede mejorar los resultados de la fertilización asistida y evitar los abortos espontáneos, como así también reducir los embarazos múltiples y criopreservar menos embriones que no son viables".

"El método tiene como objetivo conseguir embriones que mejoren los resultados, que reduzcan los costos y que una mujer no se someta a fracasos, estrés psicológico, inyecciones. El PGS identifica los embriones sanos cromosómicamente. Además, se utiliza en diagnósticos de anomalías cromosómicas como puede ser el Síndrome de Down o la fibrosis quística. Se va más allá de los cromosomas, más allá de los genes", agregó.

Finalmente, Alzaa vaticinó que en un futuro "va a haber gente que va a querer tener niños perfectos pero nuestra función es mejorar nuestras técnicas y tratar de que la gente pueda aprovechar esto, más allá de los deslices".