El arte moderno para mucho puede ser considerado un chiste, mientras que a otros puede hacerlos reflexionar. Dos jóvenes estudiantes decidieron hacer una broma y dejaron un ananá en una exhibición que se realizaba en su universidad.
Días más tarde la fruta había sido puesta dentro de una vitrina y todos la consideraron una instalación.

Ruairi Gray y su amigo Lloyd Jack, estudiantes de la Universidad de Robert Gordon en Escocia, se sintieron orgullosos de lo que sucedió.

Embed

"Vi un exhibidor de arte vacío y decidí ver cuánto tiempo permanecería allí el ananá o si la gente creería que era arte", explicó Gray, de 22 años, según informa el MailOnline.

"Llegué más tarde y lo habían puesto en una vitrina. Es lo más divertido que me pasó en todo el año", agregó.