Durante un encuentro por el Campeonato de España Junior Femenino, uno de los equipos decidió dejarse anotar luego de convertir un doble cuando una rival estaba en el piso.
Cuando promediaba el tercer cuarto, Estudiantes atacaba y una jugadora del Uni Girona quedó en el piso tras un golpe. Sin problemas, el equipo que tenía el balón anotó con superioridad numérica y sus rivales se quejaron de dicha actitud.

Lo cierto es que, tras un tiempo muerto, y cuando la posesión volvió al Girona, las jugadoras de Estudiantes decidieron quedarse quietas para que su rival convierta el doble y así remendar el "error" de no haber parado el partido.

Uni Girona
Lo que se dice, un gesto para imitar.