En los primeros cuatro meses del año ya se alcanzó más de la mitad de la meta de inflación fijada para todo el año. Sin embargo los precios de alimentos avanzan a un ritmo mucho mayor. ¿Cuáles son los que más subieron y cuánto de sus ingresos tiene que destinar una familia sólo para alimentarse?
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó el miércoles pasado que la inflación de abril llegó al 2,6% y acumula 9,1% en los primeros cuatro meses. Muy lejos de la retórica del oficialismo que insiste en que la inflación está bajando, el aumento de los precios en el primer cuatrimestre del año ya superó la mitad de la meta del 17% que fijó el gobierno de Mauricio Macri para todo este año.

El aumento de precios se sintió en el último año con particular fuerza, no sólo en los servicios públicos, sino también en los alimentos. De acuerdo con los informes del INDEC como de consultoras privadas, mientras la inflación interanual se ubica entre el 28 y el 30 por ciento, los incrementos registrados en los alimentos son de mayor magnitud y representan una porción cada vez mayor de los presupuestos familiares.

Según un informe elaborado a partir de los datos relevados por las consultoras que forman parte del IPC Congreso, en los últimos 17 meses los alimentos de la Canasta Básica registraron un aumento del 55%. Muy por encima de la inflación para el mismo período.

De acuerdo con el INDEC en abril pasado, los precios avanzaron un 27,5% con respecto a igual mes de 2016. Sin embargo la suba en el rubro Alimentos y Bebidas fue mayor y llegó al 29,1%, mientras que la inflación núcleo (la más difícil de bajar ya no mide productos afectados a variaciones estacionales sino aquellos cuyos cambios se dan mucho más lentamente) se mantiene alta y llegó el mes pasado al 30,9% interanual.

El aumento de los alimentos en los últimos 17 meses se ubicó en el orden del 60% con un lógico impacto en la Canasta Básica. Así las familias, en especial las de menores recursos, debieron destinar cada vez una porción mayor de sus presupuestos sólo a comer.

Por caso, las familias ubicadas en el decil 1 (el 10% más pobre la población), debieron destinar más de la mitad de sus ingresos (51%) sólo a comer. A ese gasto debieron sumarle luego otros servicios básicos que sufrieron fuertes tarifazos desde la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada.

En el otro extremo, el decil más rico por el contrario sólo destina 24% de su presupuesto a alimentos y bebidas.

Entre los productos que más aumentaron en el último año se encuentran algunos productos de consumo diario como el aceite de girasol (94%), papa (58%) y yogurt firme (58%), seguidos por azúcar (53%), queso cremoso (50%), sal fina (42%) y leche entera (39%).

Embed