Un chico de 9 años está internado con un cuadro psiquiátrico en el Hospital Gutiérrez tras enterarse que la Justicia lo obliga a vivir en Miami con su padre.
En abril pasado, la Cámara de Apelaciones ratificó el fallo de la jueza de primera instancia Susana Nicolaris, quien dispuso restituir al hijo al padre ya que, según consta en los archivos del FBI, la madre se lo llevó sin su consentimiento cuando tenía cuatro meses.

"Él intentó lastimarse tres veces en las últimas dos semanas para evitar que se lo lleven: el 27 de abril, ayer y hoy.
Quisimos internarlo en la clínica Santa Rosa, que es la más adecuada para su estado, pero la jueza libró un oficio que lo derivó al Hospital Gutiérrez", dijo la madre del niño, Belén Francesconi.

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La mujer afirmó que su hijo fue diagnosticado hace varios años con síndrome de Tourette, pero su condición no le impidió tener "una vida feliz y normal, como la de cualquier otro chico".

"Sólo iba a la psicóloga, nada más", explicó Francesconi, de 32 años, para quien los problemas se iniciaron el año pasado tras el fallo de primera instancia que obliga al nene a vivir en otro país con su padre, Miguel Reyes.

"Ahí comenzó el desastre. No quiere saber nada con ir a Estados Unidos. Empezó a tener tics, a sufrir ataques de pánico, a llorar constantemente y a decir que 'se quiere morir'"
, relató la madre. Desde entonces Alexander debe tomar medicación y asistir al psiquiatra, además de intensificar sus visitas a la psicóloga.

El síndrome de Tourette es un trastorno neuropsiquiátrico que se presenta en la infancia y lleva a realizar movimientos o sonidos fuera de lo normal, llamados tics, que los chicos tienen pocas o ninguna posibilidad de controlar.

Francesconi formó hace cinco años una nueva familia y tuvo una nena, que ahora tiene dos años: "Alex tiene mucho miedo y no quiere separarse de su hermanita ni de su familia. Hace un mes que cumplió 9, es demasiado pequeño para estar sufriendo tanto", lamentó entre lágrimas.

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Ahora aguarda que la jueza haga lugar a sus presentaciones para revertir el fallo de primera instancia, que entre otras razones incluyen la opinión de los psiquiatras que consultó, para quienes el nene no está en condiciones de realizar el viaje a Estados Unidos.

Según detalló, Alex vio a su padre en ocho oportunidades desde que se fueron de Estados Unidos, siempre en visitas cortas.

"A él no le interesa estar con Alex. La última vez que lo llamó fue en abril del año pasado. Está haciendo esto para lastimarme a mí, pero no se da cuenta de que el más perjudicado es su hijo", cuestionó.

La controversia judicial comenzó cuando Francesconi viajó a Buenos Aires con el niño pero nunca regresó a los Estados Unidos, hace ya casi nueve años.

En respuesta, Reyes interpuso una denuncia ante una corte de Miami y luego ante el FBI, forzando por vía judicial la tenencia de Alex. Antes había enviado un mail "dando su bendición para que nos quedemos acá, pero al poco tiempo nos llegó el pedido de restitución", dijo la mujer.

El problema para la madre es que tiene pedido de captura en Estados Unidos,
por lo que no puede volver al país del norte sin ser detenida ni bien traspase la frontera.

"Es muy difícil explicarle a un chico de 8 años que nadie lo puede acompañar" en el viaje "y que no va a ver a la mamá hasta que tenga 18 años", expuso Francesconi.