El ex jefe de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires fue procesado por la Justicia y se lo investiga por ser el supuesto líder de una asociación ilícita destinada al cobro de sobornos a comerciantes de Saavedra y Núñez.
La Cámara del Crimen confirmó este viernes que el suspendido jefe de Policía de la Ciudad de Buenos Aires José Potocar, debe continuar preso. Potocar fue procesado acusado de ser el jefe una asociación ilícita destinada al cobro de sobornos a comerciantes de Saavedra y Núñez a cambio de protección.

La Sala VII con los votos de los jueces Mariano Scotto y Mauro Divito, confirmó el rechazo al pedido de excarcelación solicitado por la defensa del jefe policial.

Embed
Potocar, que está suspendido en sus funciones, fue procesado días atrás con prisión preventiva por el juez Ricardo Farías acusado de ser el responsable de una asociación ilícita que operaba desde la comisaría 35°, con jurisdicción en los barrios de Núñez y Saavedra.

La Cámara confirmó el rechazo de la excarcelación ante la posibilidad de entorpecimiento de la investigación que está en pleno proceso.

De esta forma el tribunal confirmó lo que sostuvo el juez Farías quien argumentó que "en caso de recuperar la libertad, el imputado intentará entorpecer no sólo el normal desarrollo del proceso sustrayéndose de la investigación, sino, incluso, entorpecer el desenvolvimiento de la comunidad".

Embed
Los jueces remarcaron que aún no se ha recabado el testimonio de los comerciantes que supuestamente entregaron sumas de dinero en el marco de actuación de la organización investigada ya que el fiscal José María Campagnoli expuso en la audiencia oral celebrada que aquellos habrían sido objeto de exacciones ilegales o extorsiones.

"Bajo tales condiciones, puede inferirse que, de recuperar su libertad, el causante podría ejercer actos que afecten la tranquilidad de las personas que fueron convocadas a declarar", sostuvieron los camaristas.

La Cámara recordó que "la organización delictiva investigada habría estado comandada por la jefa de la Circunscripción VII de la Policía Federal, Susana Aveni, (también procesada) y el imputado (Potocar), quien por entonces revestía la condición de Comisario Inspector de la Dirección General de Comisarías de dicha fuerza, complementándose con funcionarios de distintas jerarquías que se desempeñaban en la Seccional 35ª y habrían sido los encargados de recaudar mensualmente dinero de los comerciantes y "trapitos" a cambio de otorgarles protección.

Por otra parte, la Cámara resaltó que "resulta ilustrativa la actitud que habría asumido el aludido Potocar luego del allanamiento de la Seccional 35°, al solicitar que las cincuenta y cuatro comisarías le elevasen la totalidad de libros a su despacho –sesenta por cada una-, los que devolvió días después pero quedándose con el de la "Brigada", que aportaría a la fiscalía "para dar la sensación de colaboración".