Dos mujeres escracharon al femicida Pablo Cuchán en la terminal de ómnibus de Bahía Blanca y pidieron que lo bajaran del micro, pero, ante la inacción de la policía, debieron bajarse ellas.

Escrache a Pablo Cuchán en la terminal de Bahía Blanca
Escrache a Pablo Cuchán en la terminal de Bahía Blanca
Cuchán, que estuvo preso 11 años por el macabro crimen de Luciana Moretti en 2004, estaba arriba de un colectivo que partía hacia la ciudad de La Plata, pero lo reconocieron y todo se desmadró.

Emilia era una de las pasajeras y decidió bajarse del transporte. "Pablo Cuchán vive libre y yo me tuve que bajar de un bondi para no viajar con él. Yo, porque a él no lo pueden bajar. Porque la justicia aprueba su libertad. Miren, que este hijo de mierda se está yendo a La Plata", expuso en su perfil de Facebook.

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Su mamá, una conocida dirigente local de Suteba, expuso por la misma vía: "Horrible lo que acaba de pasar. Nos dimos cuenta en la terminal que el femicida Cuchán viajaba en el mismo bondi que mi hija Emilia. Pedimos que lo bajaran, le grité asesino. Vino la cana, hablaron con él y dijeron que no lo podían bajar. Hubo gente que también gritó. Unos tacheros lo quisieron bajar. En definitiva, mi hija y otra chica se bajaron, pierden un día de clase y ese hijo de yuta viaja como quiere porque la justicia le dio la libertad".

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