El FBI informó en enero al servicio de inteligencia británico que Salman Abedi, el terrorista que se inmoló en el atentado de Manchester, estaba planeando un ataque. Se lo investigó, pero no se lo consideró una amenaza.
El FBI había advertido al servicio de inteligencia británico MI5 que Salman Abedi estaba planeando un ataque en el Reino Unido tres meses antes del atentado en el Manchester Arena, en el que murieron 22 personas, según revelaron los medios británicos.

Siete niños estaban entre los que murieron cuando Abedi detonó una bomba el 22 de mayo, al final de un concierto de la cantante estadounidense, Ariana Grande.

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Abedi de 22 años había sido incluido en 2016 en la lista de los posibles terroristas de Estados Unidos, luego de una investigación en la que FBI lo vinculaba a grupos yihadistas que operaban en Libia y estaban preparando un ataque al Reino Unido.

Según una fuente del FBI reveló al periódico británico Sunday Mail, a principios de 2017 el servicio de inteligencia norteamericano informó al MI5 que Abedi pertenecía a un grupo yihadista del norte de África con sede en Manchester, que estaba buscando un objetivo político en este país.

El Sunday Mail afirma también que el MI5 investigó a Abedi y a otros miembros, pero no lo consideró un riesgo significativo.

El MI5 está siendo ahora objeto de críticas tras revelarse que tuvo información previa sobre el atacante de Manchester, y porque decidió que no representaba una amenaza significativa para la seguridad británica.

No obstante, el servicio de inteligencia británico puso en marcha una investigación sobre por qué pasó por alto las alertas, mientras que el gobierno también inició una investigación.

Las consecuencias del ataque sacudieron también el último tramo de la campaña electoral de las elecciones que se realizaran el próximo 8 de junio.

Luego que el candidato laborista Jeremy Corbyn deslizara que los atentados yihadistas en tierra británica son consecuencia de la política exterior de los conservadores, la ministra del Interior, Amber Rudd, alertó que una eventual llegada del principal candidato opositor aumentaría el riesgo de nuevo ataques.