Macri había asegurado en campaña que bajar la inflación iba a ser lo más fácil que tendría que encarar en tanto presidente. Un año y medio más tarde y con una inflación en torno a los 30 puntos el gobierno admite que no sabe cómo bajarla.
Aunque en campaña el entonces candidato Mauricio Macri había asegurado que bajar la inflación iba a ser lo más fácil que tendría que encarar en tanto presidente, casi un año y medio después de su desembarco en la Casa Rosada admiten desde su entorno más íntimo que no logran "encontrarle la vuelta a la inflación".

El secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis, admitió este lunes en declaraciones radiales que al gobierno "le cuesta encontrarle la vuelta a la inflación".

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"La inflación es la demostración de la incapacidad para gobernar" había dicho Macri en campaña en Bahía Blanca y aseguró que "la inflación en mi gobierno no va a ser un tema, no va a ser un desafío"

A contramano de la promesa de su jefe político, De Andreis reconoció que a un año y medio del inicio del gobierno de Cambiemos la inflación sigue fuera de control aunque intentó matizar el impacto que ello implica en la calidad de vida de millones de argentinos al señalar que "existe una tendencia a la baja".

En ese sentido ratificó la meta inflacionaria pautada en el Presupuesto 2017 y estimó, a pesar que en el primer cuatrimestre del año la inflación acumulada ya superó el 9% que para fin de diciembre el aumento general de precios "estará cerca del 17 o 18%".

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Apeló además al manual de la "pesada herencia" y adujo que "nada se resuelve con rapidez cuando fue tan profundo el problema" a pesar de la promesa de Macri.

"Argentina sufre el drama de la inflación desde hace 60 años y cuesta, obviamente, encontrarle la vuelta", reconoció De Andreis en diálogo con radio La Red.

En 2016 la inflación superó el 40% y la suba de los salarios no pudo seguirle el ritmo por lo que se estima que en promedio el poder adquisitivo del salario cayó en torno a los 10 puntos porcentuales, lo que deprimió aun más el consumo y profundizó la recesión en que se encuentra la economía.

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"Lo importante es la tendencia y la tendencia viene bajando" insistió De Andreis y volvió a patear la pelota hacia adelante: "Esperamos que el segundo semestre, como el año pasado, sea un tercio del primero. Si se da algo parecido vamos a estar cumpliendo o cerca de cumplir la meta del Banco Central".

En el primer año de gestión de Macri la desbandada de la inflación, los tarifazos, la caída del poder adquisitivo del salario, el aumento del desempleo y la caída de la actividad económica producto, entre otras cosas, de la apertura indiscriminada de las importaciones arrojó a más de 1,5 millón de argentinos por debajo de la línea de la pobreza.

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