Daniel Gómez, el hombre que asesinó a su ex mujer, Nélida González, y luego se quitó la vida en Mendoza, tenía una condena en suspenso por abuso y ya había sido denunciado por amenazas y violencia de género. Si lo detenían, sabía que iba a la cárcel.

"Daniel Gómez me estuvo consultando, incluso hasta el último viernes por las denuncias que le había hecho su ex mujer Nélida González y yo le dije, muy clarito, que con la condena que ya tenía encima, iría preso", contó un abogado penalista, que tuvo a Gómez como cliente: "Eso lo tenía de los pelos, lo puso loco".

Gómez y González estaban casados, tenían dos hijas y hasta no hace mucho, vivían juntos en una casa del barrio Judicial, de la localidad mendocina de San Martín.

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"Ella ya lo había denunciado por amenazas y por violencia, pero habían vuelto a arreglarse. Sin embargo, el 9 de mayo vino la mujer a poner una nueva denuncia por amenazas", dijeron al diario Los Andes desde la fiscalía de San Martín: "Dijo que él se había vuelto violento otra vez".

En ese momento, el fiscal Martín Scatareggi ordenó un allanamiento al domicilio que Gómez había fijado en Alto Verde, pero no lo encontró: "Desde el 11 de mayo, Daniel Gómez estaba a la orden del día, con pedido de captura", aseguraron desde su oficina, donde confirmaron además, que el hombre tenía una condena de un año de prisión en suspenso por abuso sexual, en un caso que fue juzgado en 2015.

Previo al allanamiento policial, el hombre abandonó su domicilio y se fue a vivir a lo de una amiga, en calle Vior, a las afueras de San Martín. Precisamente frente a ese domicilio es que Gómez mató de un disparo a su ex pareja y luego se suicidó, en una secuencia que duró segundos.

"A Gómez no se lo pudo ubicar pero evidentemente ellos habían seguido en contacto, porque Nélida González radicó en total tres denuncias por amenazas en contra de su ex pareja en estos últimos días", señalaron los investigadores.

Visto desde la autoría del homicidio el caso está cerrado, ya que Gómez se quitó la vida con un disparo en la cabeza, luego de haber matado a su ex mujer.

"Lo que queda por averiguar son las causas del crimen", señalaron desde la fiscalía. Efectivamente, para los investigadores resulta extraño que haya sido ella la que, horas después de haberlo denunciado por tercera vez, viajó en su Fiat Palio hasta la casa de calle Vior, donde Gómez estaba viviendo.